Béjar al día

Solo uno de cada tres mayores de 80 años está vacunado en Béjar

Desesperante ritmo de vacunación, hoy en la ciudad se han inoculado 250 vacunas, la mayoría segundas dosis a mayores de 90 años

Vacunaciones hoy en el pabellón Antonio Sánchez de la Calle

Hoy se han administrado en Béjar 250 vacunas para inocular las segundas dosis de Pfizer a las personas vacunadas el día 10 de marzo, y las primeras dosis de AstraZeneca a dos policías nacionales y al cuerpo de bomberos. Las dosis se han administrado en el pabellón Antonio Sánchez de la Calle, en 12 domicilios y en residencias de mayores a nuevos ingresados.

Un equipo de dos personas de la Gerencia de Salud ha estado llevando a cabo los trámites administrativos y dos puntos de vacunación atendidos por el servicio de enfermería del centro de salud de Béjar han realizado las vacunaciones.

A primera hora se ha concentrado bastante gente en la cola debido a que Protección Civil ha tenido que atender también a la concentración que se estaba celebrando a la vez, para pedir la vuelta de los servicios del hospital de Béjar.

El lento ritmo de vacunación en Béjar hace que sólo uno de cada tres mayores de 80 años esté vacunado y que ni siquiera los voluntarios de Protección Civil hayan recibido su primera dosis, contrasta con la cercana localidad de Alba de Tormes, donde vacunarán sin cita previa, el próximo domingo cuatro de abril, al rango de edad entre 60 y 65 años y de igual forma ocurrirá en Vitigudino, donde están llamadas a vacunarse 1.000 personas de ese mismo rango de edad el domingo.


Está claro que para una población envejecida como la de Béjar, con más de 2.000 personas mayores de 80 años y con un solo día de vacunación a la semana, a razón de 200 o 250 dosis por jornada, se va a tardar mucho en inmunizar a la población y que la maltrecha economía de la zona pueda comenzar a recuperarse. Un problema más que viene a sumarse al de los recortes en los servicios del Hospital Virgen del Castañar y al del centro de salud, que desde hace un año atiende a través del teléfono y no de forma presencial a la mayoría de los pacientes y se demoran las citas al menos quince días, aunque solo sea para pedir una receta.