¿Qué es la CIRBE?

Conocer más sobre qué es la cirbe te ayudará a organizar de una mejor manera tus planes, conocer a qué entidades puedes acudir, además de saber con precisión el funcionamiento del servicio y los derechos y deberes que estás asumiendo

Si estás buscando información para una solución rápida y segura que te ayude a obtener préstamos ideales, entonces ¡sigue leyendo!

La Central de Información de Riesgos del Banco de España es un servicio público que consiste en la recaudación de datos e informaciones sobre los riesgos de créditos, los cuales se proporcionan a las entidades declarantes.

Las entidades declarantes son organismos financieros nacionales e internacionales que, por su naturaleza, operan en el mercado crediticio otorgando préstamos, créditos, descuentos, emisiones de valores, bonos, contratos de garantía y una gran variedad de negocios jurídicos que siempre suponen un riesgo.

Dichos organismos están obligados por ley a informar a la CIRBE de manera oportuna y precisa sobre la identidad de las personas con las que, de forma directa o indirecta, hayan asumido riesgos de crédito. Estos datos deben incluir los tipos de créditos, tipos de interés y las fechas de formalización, vencimiento, incumplimiento y liquidación de principal e intereses. Esta obligación incluye, de la misma manera, los datos de incumplimiento de obligaciones por la contraparte y también a los terceros a quienes hayan sido cedidas las obligaciones principales.

Entonces podemos decir que estamos ante una simbiosis de información donde, tanto la CIRBE como los entes financieros usuarios del servicio, se proporcionan datos mutuamente con el fin de sincerar la situación del riesgo en España.

Conocer más sobre qué es la cirbe te ayudará a organizar de una mejor manera tus planes, conocer a qué entidades puedes acudir, además de saber con precisión el funcionamiento del servicio y los derechos y deberes que estás asumiendo.


¿Por qué registrar tantos datos?

Pero ¿por qué estos datos e informaciones son tan importantes? La respuesta está en dos palabras: riesgo y pérdida. Asumir un compromiso financiero es arriesgarse a perder, y cuanta mayor información se tenga sobre esa situación futura e incierta y sus elementos (personas, activos, garantías, reputación, etc.) Entonces es más probable que se tomen mejores decisiones y, así, haya menos probabilidades de perder. El riesgo es la posibilidad real y medible de perder debido al incumplimiento de las obligaciones asumidas por la contraparte o de los garantes de esta.

Nadie quiere perder, eso es un hecho. Pero cuando se asume voluntariamente el riesgo de tener pérdidas entonces entendemos que solo debe haber una razón para llevar a cabo tal acción: ganar.

Todos queremos ganar. Y eso incluye tanto a las entidades financieras como a quienes acuden a ellas. Pues, aunque ciertamente buscan a estas para asumir una deuda no es menos cierto que lo hacen porque tienen la expectativa de mejorar su situación actual o, al menos, evitar que empeore.

Y es la expectativa de un futuro mejor lo que mueve a la acción. Pero nadie debe olvidar que tales acciones pretenden una mejoría, pero también constituyen un riesgo. Nadie puede garantizar que nuestros proyectos de hoy tengan éxito mañana. Es ahí donde los organismos financieros se hacen presentes y ofrecen asumir el riesgo.

La CIRBE, entonces, te puede brindar herramientas útiles y necesarias para la realización de tu proyecto y encontrar esa solución que tanto necesitas.