Que nos oculta Peter Pan

James Matthew Barrie, nació el 9 de mayo de 1860 en la localidad escocesa de Kirriemuir. Era el noveno hijo de los diez que tuvo el matrimonio compuesto por el tejedor David Barrie y Margaret Ogilvy dedicada a su hogar y cuidado de los hijos.

En su etapa escolar James comenzó a sentirse atraído por la escritura y por el teatro. En 1877 escribió de forma amateur su primera obra teatral, "Bandolero El Bandido", que fue representada en el centro  escolar al que acudía, Dumfries Academy. Barrie,  era bajito, tímido y solitario, ingresó en la Universidad de Edimburgo, estudiando allí hasta 1882. Un año después comenzó a colaborar con la publicación "Notthingham Journal" y dos años más tarde se trasladó a Londres, ciudad en la cual ejerció de periodista en el diario FreeLancer mandabas sus colaboraciones  a "St. James's Gazette"(La Gaceta de St. James era un periódico de la tarde de Londres publicada desde 1880 hasta 1905) o "The Pall Mall Gazette". Cuando escribía en los mencionados diarios, ya era un escritor y dramaturgo muy conocido. El 27 de diciembre de 1904 estrenó su obra más famosa, Peter Pan, or The Boy Who Wouldn’t Grow Up (Peter Pan o el niño que no quería crecer) en 1911, dado el éxito que alcanzó,  lo convirtió en una novela infantil titulada Peter Pan y Wendy. El personaje se hizo muy popular, pasando a adaptaciones a musicales y cine, la más famosa fue la de Walt Disney en 1953. Lo que oculta  el relato es la historia de dos personajes reales. Peter Pan está basado en un amigo del autor, Michael Llewelyn Davies.

Barrie no había tenido una infancia feliz pese a nacer en el seno de una familia acomodada. Su tristeza se debió a la muerte de su hermano mayor, David (la superficie congelada de un lago se hundió a su paso cuando patinaba sobre ella), el suceso impactó emocionalmente a su madre con tal gravedad que a Barrie le ignoraba o le trataba despectivamente, mientras que el padre se mantenía al margen afectivo, como era costumbre en la Era Victoriana. Esta situación le afectó psicosomáticamente, experimentando un considerable retraso en el crecimiento, del que sólo se recuperó cuando se trasladó a Londres y empezó a escribir.

En realidad esa recuperación fue parcial, el enanismo le acompañó toda la vida (no superaba el metro y medio de altura), lo que no fue óbice para que en 1894 se a casara con la actriz Mary Ansell. La cosa no salió bien; según unos porque ella sólo quería su dinero, según otros porque él sólo buscaba la madre que no tuvo. Se divorciaron en 1909, Mary -se supo después del divorcio- que tenía un amante.  Ninguno de los dos habia sido fiel, en 1897, Barrie había conocido a un matrimonio formado por Arthur Llewelyn Davies y Sylvia du Maurier (cuya sobrina sería la célebre escritora Daphne du Maurier, autora de Los pájaros,). Se dice que mantuvo un romance lo que precipitó el divorcio.

Cuando se hizo amigo de la pareja tenían tres hijos, George, John y Peter, de cuatro, tres y dos años respectivamente. En 1900 llegó el cuarto, Michael y en 1903 un quinto, Nicholas. Barrie conectaría especialmente con el primogénito y con Michael, benjamín de la pareja, hasta el punto de que el nacimiento de este último lo reflejó en una novela titulada The little white bird (El pajarito blanco), conocida en algunas versiones como Adventures in Kensington Gardens (Aventuras en los Jardines de Kensington), en el que apareció Peter Pan por primera vez, como un bebé capaz de volar gracias al polvo de  las hadas y a pensamientos maravillosos.

Peter Pan,  es la sublimación de la etapa más feliz de la infancia de Barrie (anterior a la muerte de David), es una combinación de Michael y George con el nombre del tercer hermano. Tras el triunfal estreno de The Boy Who Would not Grow Up, Michael contrajo una enfermedad, que lleva a Barrie a montar una espectacular función con la colaboración de otros amigos, en su propio hogar, el escritor escocés empezó a escribir una secuela (Significa cualquier producto cultural producido después de una obra completa y que se desarrolla en un mismo "universo", pero en un tiempo posterior. Normalmente suele contener elementos de la obra original, escenarios y personajes aunque esto no siempre es así) al final optó por juntar el texto con el anterior al pasar la obra teatral a novela.

En 1907 falleció Arthur, y Sylvia le siguió tres años más tarde, de manera que los niños fueron adoptados por Barrie. Esto estrechó aún más los vínculos afectivos, es inevitable identificar a los Llewelyn Davies, con la familia de Wendy. En 1915, durante la Primera Guerra Mundial, el escritor y el joven pasaron a ser como uña y carne. Davies estudió en Eton, desde donde mantuvo correspondencia diaria con su mentor, al que llamaba Tío Jim, ya que no se adaptó bien al alejamiento, y las pesadillas que tenía desde niño se agudizaron. No obstante, logró sobreponerse, hizo amistades y se convirtió en un alumno brillante, especialmente dotado para la poesía y el arte.

Eso le abrió las puertas de las universidades de Oxford y París, donde se formó en artes. En la ciudad inglesa se hizo amigo inseparable de Rupert Buxton, hijo de un magistrado aristócrata, que también componía versos y la gustaban las artes escénicas. Al parecer, Buxton fue la única amistad de Michael con quien Barrie congenió; otro amigo, Robert Boothby, que luego sería político del Partido Conservador, confirmaría décadas después aquello a los apuntaban los rumores: que la relación entre los dos jóvenes era de naturaleza homosexual.

Hablaba con conocimiento de causa porque él también lo era y además, como amigo íntimo de Michael, desveló que éste ya había tenido relaciones de ese tipo anteriormente con otro estudiante llamado Roger Senhouse. Asimismo, describió la relación del joven con Barrie como «morbosa» e «insana», aunque descartando cualquier matiz sexual en ella. Nicholas, el menor de los Llewelyn Davies, también negó que su padre adoptivo hubiera hecho jamás algo inapropiado con ellos.

Sin embargo, la de Michael y Buxton era otra cosa hasta el punto de que se apunta como la desencadenante del trágico final de ambos. Ocurrió el 19 de mayo de 1921 en un lugar conocido como Sandford Lasher, un rincón del Támesis cercano al muelle de Sandord Lock, no lejos de Oxford, donde el río alcanza entre seis y nueve metros de profundidad. Los dos se ahogaron mientras se bañaban, originando muchas especulaciones sobre las fatales circunstancias.

Sandford Lasher forma una especie de embalse de aguas aparentemente tranquilas pero que estaban consideradas peligrosas por la corriente, tal como advertían varios carteles del entorno, debido a que se habían producido desgracias con anterioridad, incluso se erigió un monumento en su memoria de los infortunados que perdieron la vida en turbulentas aguas.

 Los dos jóvenes, hicieron caso omiso de las señales y se metieron, aún cuando Michael no era buen nadador. Algunos testigos declararon haber visto cómo Buxton nadaba hacia su amigo, aparentemente para intentar ayudarlo; no obstante, también dijo que no apreciaron movimientos violentos, como suele ocurrir cuando se intenta salvar a alguien de un ahogamiento.

El hecho de que los cadáveres se recuperasen abrazados -alguna fuente hasta especificó que atados, aunque el forense lo desmintió- llevó a hacer sospechar que habían pactado un suicidio, si bien la falta de pruebas concretas llevó a que el informe final sólo hablase de accidente. Sin embargo, Boothby sí consideró la posibilidad de que la muerte de Michael fuera deliberada -no tanto la de Buxton- mientras que los hermanos Lewellyn Davies también admitieron que era una teoría plausible.

Otro que creyó en ella fue Barrie, que se sintió desolado. Moriría de neumonía en 1937 legando su patrimonio a su secretaria Cynthia Asquith, excepto los derechos de las obras en que salía Peter Pan, que donó al Great Ormond Street Hospital de Londres, el primer centro sanitario infantil de la historia de Inglaterra, fundado en 1852. Años más tarde Peter, el hermano de Michael que le dio nombre a la novela, con el añadido de Pan, publicaría un libro titulado Morgue que incluía buena parte de la correspondencia de Barrie y aclaraba más sobre su relación con la familia. Peter se suicidó poco después arrojándose al paso de un tren.

De toda esta historia quedan hoy las obras de Barrie, mil veces adaptadas a todo tipo de géneros, y la famosa estatua de Peter Pan que decora, cómo no, los Jardines de Kensington, exactamente en el mismo sitio donde vio a los niños Llewelyn Davies por primera vez. Se erigió en 1912, de noche, para que a la mañana siguiente fuera una sorpresa, pero la que se llevó Barrie fue negativa. Él estaba informado, pero pensaba que el escultor George Frampton iba a usar las fotos de Michael que le había facilitado y al final resultó que prefirió recurrir a otro niño como modelo. El escritor quedó decepcionado y manifestó que la figura no mostraba “al diablo que hay en Peter que comía a  los niños que crecían”

 Sinopsis de la novela

El germen de esta fantasía inolvidable se gestó en los paseos que Barrie daba por los jardines de Kensington junto con los hijos pequeños de un matrimonio amigo, a los que contaba historias de hadas.

 Peter Pan en los jardines de Kensington (1906) es el título del relato donde aparece por primera vez Peter Pan, y en él se nos revelan las costumbres de las hadas del jardín de Kensington y la historia de un bebé que dejó de ser un niño como los demás para jamás crecer y quedarse a vivir en el parque. Peter Pan y Wendy (1911), como todo el mundo sabe, es la historia de tres niños ingleses que una noche, tras recibir la visita de un extraño ser que tiene poderes


Peter Pan ha creado “un síndrome” que lleva su nombre, ¿ en que consiste?

Propongo un ejercicio a modo de reflexión. Piensen por un momento en el concepto de madurez, y no me refiero a la edad: ¿Qué significa ser maduro? ¿Qué se siente? ¿Qué se piensa? ¿Cómo se actúa? ¿Cuándo sabemos que hemos alcanzado la madurez?

Este complejo, tendencia o sesgo, alude a personas que han decidido mantenerse en una infancia psicológica, que prefieren la comodidad y la evitación a enfrentarse a los desafíos de la vida, que se justifican diciendo que viven el día a día, cuando lo que sucede es que les cuesta asumir responsabilidades, comprometerse, tomar decisiones, planificar metas y avanzar hacia ellas. Son incapaces de enfrentarse a las dificultades optando por la huida, la fantasía o la mentira.

El Síndrome de Peter Pan lastra el desarrollo personal de quien lo sufre, pero también dificulta las relaciones con los demás, pareja, familia y trabajo.