Vivir el caos

Cuando Edward Lorenz[1] meteorólogo experto del prestigioso Instituto Tecnológico de  Massachusetts (MIT, por sus siglas en inglés), allá por la década de los años 50 del siglo pasado y para justificar el por qué resultaba tan complejo predecir la evolución de los fenómenos atmosféricos afirmó que pequeños cambios en las condiciones iniciales crean grandes diferencias respecto al resultado final, con lo que una gran mayoría de los sucesos y sistemas no resultan totalmente predecibles, tal vez no fue consciente de la repercusión de sus palabras, ni de que estaba poniendo en marcha una revolución científica que hoy conocemos como ‘teoría del caos’.

Junts per Catalunya[2] (JxCat), el partido de Carles Puigdemont, el que antes fuera Partido Demócrata Europeo Catalán (PDeCat) junto a Convergencia Democrática de Cataluña (CDC) y con anterioridad Convergencia Democrática de Cataluña y Unió (CiU), vamos la del Señor Jordi Pujol y que representa los restos de la burguesía catalana de derechas; pues, parece que están negociando un gobierno nacionalista en Cataluña nada menos que con la Candidatura de Unidad Popular (CUP), que se definen como antisistema, anticapitalista y radicales de izquierdas, y también con Esquerra Republicana de Catalunya (ERC), los republicanos de siempre. Todos ellos afirman hacerlo para luchar por la independencia. Un caos que pone de manifiesto la teoría: una abstención de los antisistema puede poner como Presidente de Cataluña a un burgués, como ya hizo la CUP en la investidura del fugado Puigdemont. Y es que la política hace extraños compañeros de cama. No lo digo yo, dicen que son palabras de Winston Churchill.

Mientras la mayor parte de las Comunidades autónomas están por cerrar la libre circulación en la próxima Semana Santa, hay una, no diré el nombre sólo que está situada en el centro, que es partidaria de no hacerlo para que pueda venir todo el que quiera, nacional o extranjero, a gastar sus dineros allí, lo que podría llevarnos a una nueva ola de contagios o un caos sanitario: cuando un euro venido de fuera se mueve puede desencadenar miles de contagios indiscriminados.

El plan conjunto europeo para la adquisición de vacunas COVID se resquebraja. Algunos países como Alemania, Austria o Eslovenia, admiten que comprarán dosis fuera de ese compromiso y para ello recurrirán a Israel, China o Rusia si lo consideran necesario. Mientras las farmacéuticas se frotan las manos y continúan favoreciendo un caos muy productivo para ellas: una vacuna sin reconocimiento sanitario puede sembrar el desconcierto en los países europeos, un ¡sálvese quien pueda!   

El término ‘caos’ hace referencia habitualmente a aquellas situaciones cuyo resultado son impredecible y sólo acudiendo a la teoría del caos podemos referirnos a muchas de las situaciones que vivimos estos días.

El caso es que, en mi opinión, deberemos aprender a convivir con esto si no queremos terminar desquiciados, porque vienen más. Por ejemplo, es muy probable que a los Expedientes de Regulación de Empleo Temporal (ERTEs), que en la actualidad se pagan con cargo a fondos habilitados por el Gobierno, les sigan no se sabe cuántos Expediente de Regulación de Empleo (ERE), despidos definitivos, por el cierre de cientos de pequeñas y medianas empresas, así como regulaciones laborales, ya anunciadas, de muchas grandes, lo que podría ocasionar un caos social importante. No, no creo que vengan tiempos mejores, al menos de momento.

Dicen que con las vacunas se ve la luz al final del túnel, pero lo que no se ve es los muchos ‘túneles’, aún en completa oscuridad, que viene detrás. Si no se comienzan a diseñar estrategias de respuesta adecuada, los futuros ‘túneles’ pueden sumirnos en otros muchos caos: económico, ambiental, migratorio, etc. Y… ¡Qué Dios nos coja confesados! 

Séneca el filósofo, político, orador y escritor romano, advertía: Cuando se está en medio de las adversidades, ya es tarde para ser cauto. Y un proverbio chino dice: Hay que excava el pozo antes de tener sed. Nos estamos empezando a deshidratar.


[1] Fallecido en 2008 fue un matemático y meteorólogo estadounidense, acuño el término efecto mariposa relacionado con la teoría del caos: el aleteo de una mariposa en Hong Kong puede desatar una tempestad en Nueva York

[2] De ella forma parte Carles Puigdemont, en Bélgica, fue diputado Convergència i Unió, después por Junts pel Sí, más tarde pasó al Partido Demócrata Europeo Catalán (PDeCAT) y en la actualidad milita en Junts per Catalunya (JxCat).