Historia sobre la Semana Santa

Sto Cristo de Orense

La Semana Santa, conocida como Semana Mayor, es un período de ocho días que comienza con el Domingo de Ramos y culmina el Domingo de Resurrección. Con la Semana Santa, el cristiano conmemora el Triduo Pascual, es decir, los momentos de la Pasión, la Muerte y la Resurrección de Jesucristo. Precedida por la Cuaresma, tiempo de preparación, recordando los 40 días que pasó Jesús en el desierto. Las celebraciones centrales de la Semana Santa son Jueves Santo, Viernes Santo, Sábado Santo y Domingo de Resurrección.

Jueves Santo:

Festividad cristiana que celebra la última cena de Jesús con sus discípulos, institución de la eucaristía y del orden sacerdotal, así como el lavatorio de pies.

La Iglesia católica, conmemora este Santo Día con procesiones y celebraciones eucarísticas. Con el Jueves Santo acaba la Cuaresma y se inicia el Triduo Pascual, es decir, el periodo en que se recuerda la pasión, muerte y resurrección de Jesús.

Última cena

San Lucas, en el Nuevo Testamento, lo relata así: “Entonces tomó el pan y, habiendo dado las gracias, lo partió y les dio, diciendo: “Esto es mi cuerpo, que por vosotros es dado; haced esto en memoria mía’ Asimismo, tomó también la copa, después de que hubo cenado, diciendo: ‘”Esta copa es  mi sangre, que por vosotros se derrama” (Lucas, 22: 19-20).

Lavatorio de pies

Jesús, enseñando la importancia de SERVIR  Y LA HUMILDAD, lava los pies a sus discípulos, dando ejemplo de amor a los semejantes.

Tradiciones:

 En mi infancia, acompañada de mis padres y tía, era norma la Visita a 7 templos. (el número 7 como otros números que salen en la Biblia, tienen un signficado) Su finalidad: agradecer a Jesucristo el don la de Eucaristía y el Sacerdocio que instituyó esa noche.

Existe también el acervo de levantar El Monumento, capilla o altar donde se reserva la Sagrada Forma desde el Jueves al Viernes Santo.  Sentada o de rodillas,  siempre recogida, se dan gracias al Señor por el favor recibido. El terrible sufrimiento redimió a la humanidad. Leer un texto religioso, estar en silencio escuchando nuestro interior, meditar un salmo etc.  Ayuda a aumentar la fe.

Viernes Santo:

Festividad cristiana en la cual se conmemora la muerte de Jesús La Iglesia invita a sus fieles, a guardar ayuno y abstinencia de carne. No se celebra eucaristía, se hace una lectura sobre la Pasión del Señor. Recogida de manteles, quedando el altar desnudo, la comunión que reciben los fieles se trae desde el Monumento, donde está reservada desde el Jueves Santo.

Costumbres de Viernes Santo

Cubrir imágenes de Jesús

Este día, el crucifijo se cubre con tela morada, en señal de respeto y duelo por la muerte de Jesús.  Dando a la liturgia  el momento de reflexionar sobre el misterio y valor de la pasión, muerte y resurrección de Cristo.

Las imágenes (antiguamente permanecían cubiertas) se destapan el domingo de Pascua, como símbolo de alegría ante la Resurrección de Jesús. La muerte ha sido derrotada

Donde está oh muerte tu aguijón?

donde está sepulcro tu victoria?

Jesús se levanto

Resucitó

Vestir de luto a la Virgen María

La imagen de la Virgen María se viste de negro como muestra de su luto (demostración externa de pena y duelo)  Es de respeto vestir de negro, de no poder ser, utilicen vestimentas oscuras para asistir a Los Actos.

Rezar el Vía Crucis

El Vía Crucis, también conocido como Camino a la Cruz. Con este rezo, acompañamos a Jesús en sus horas finales en nuestro mundo, se repasan los catorce momentos (o catorce estaciones) desde su condena, , muerte y sepultura.

Meditar sobre las 7 palabras de Jesús

Este día, también se medita sobre las siete palabras, que Jesús pronunció en la cruz.

 Animo a todos en estos tiempos de vulnerabilidad, miedo e incertidumbre a reflexionar sobre sus últimas palabras.

“Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen”. ...

“Yo te aseguro que hoy estarás conmigo en el Paraíso”. ...

“Mujer, ahí tienes a tu hijo”. ...

“¡Dios mío, Dios mío!, ¿por qué me has abandonado?”. ...

“Tengo sed”. ...

“Todo está cumplido”. ...

“Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu”

Adoración a la cruz

Es tradición participar en la liturgia de adoración a la cruz, con que se cierra la celebración litúrgica de la Muerte del Señor. Otra forma de acompañar a Jesús en el sufrimiento.

A las tres de la tarde se suele recordar el momento de la crucifixión. Los Evangelios de Marcos y Mateo señalan que Jesús murió "a la hora novena", entendiendo que en aquel entonces se refería a las nueve horas después de la salida del Sol; es decir, alrededor de las tres de la tarde.

Conmemoración de la muerte de Jesús

Durante la noche, se conmemora la muerte de Cristo.  Jesús mismo manifestó que no iba a ser fácil pasar por ese momento, incluso oró pidiendo al Padre que si era posible pasara de él esa copa amarga;

 ”Ahora está turbada mi alma; ¿y qué diré? ¿Padre, sálvame de esta hora? Mas para esto he llegado a esta hora.”

“De cierto, de cierto os digo, que si el grano de trigo no cae en la tierra y muere, queda solo; pero si muere, lleva mucho fruto”

“Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda”.

Ojalá que estas palabras elegidas al azar, puedan ayudar a pedir por todos los que están sufriendo, todos.

Sábado Santo: tercer día del Triduo Pascual, es un día de dolor y tristeza por lo tanto se destina al silencio, luto, y reflexión. No hay eucaristías, ni repique de campanas, el Sagrario se deja abierto y vacío, el altar está despojado y no se administra ningún sacramento excepto la Unción de los enfermos y la Confesión de los pecados.

Sin embargo, las puertas de la iglesia permanecen abiertas, a fin de conmemorar la Soledad de María en la perdida de su Hijo.

Resurrección de Jesús:

Jesucristo vuelve a la vida de entre los muertos, tres días después de haber sido crucificado y sepultado.

Entonces los judíos respondieron y le dijeron: Ya que haces estas cosas, ¿qué señal nos muestras? 19 Jesús respondió y les dijo: Destruid este templo, y en tres días lo levantaré. 20 Entonces los judíos dijeron: En cuarenta y seis años fue edificado este templo, ¿y tú lo levantarás en tres días? 21 Pero Él hablaba del templo de su cuerpo Por eso, cuando resucitó de entre los muertos, sus discípulos se acordaron de que habia dicho esto; y creyeron en la escritura y en la Palabra que Jesús habia hablado (Juan 2.18-22)

Fuentes bíblicas:

La creencia en la resurrección está fundamentada tanto en las profecías del Antiguo Testamento como en los relatos y testimonios del Nuevo Testamento, principalmente en los Evangelios Canónicos y en el libro de los Hechos de los Apóstoles.

De acuerdo con los evangelios, Jesús fue crucificado en un día viernes. Ante la proximidad del Sabath, día de descanso obligatorio para los judíos, fue sepultado por José de Arimatea, se dice que seguidor en secreto de Jesús.

Al día siguiente del Sabath, domingo, al amanecer, María Magdalena, Juana y María, la madre del discípulo que se llamaba Santiago, fueron a la tumba de Jesús para llevar los perfumes que habían preparado.  Cuando llegaron, vieron que la piedra que tapaba la entrada ya no estaba en su lugar.  Entonces entraron en la tumba, pero no encontraron el cuerpo de Jesús.  Ellas no sabían qué hacer ni qué pensar.

De pronto, dos hombres se pararon junto a ellas. Tenían ropa muy blanca y brillante.  Las mujeres tuvieron tanto miedo que se inclinaron hasta tocar el suelo con su frente, una voz dulce dijo:

«¿Por qué buscan entre los muertos al que está vivo?  Y recordaron lo que el Hijo del hombre, dijo cuando todavía predicaba en la región de Galilea. Seré entregado…  Ellas recordaron esas palabras,  salieron de aquel lugar. Cuando llegaron a donde estaban los once apóstoles y los otros discípulos, les contaron lo que había pasado. No creyeron por ser mujeres.  

 Los apóstoles estaban atemorizados. Pedro salió corriendo hacia la tumba. Al llegar, miró, solo  vio las telas con que habían envuelto el cuerpo de Jesús. Entonces regresó a la casa, asombrado por lo que había pasado.  (Mc 16.12-13)

Mateo, cap. 28.

Lucas, cap. 24.

Juan, cap. 20.

 El libro de los Hechos de los Apóstoles, según Lucas, relata las diferentes  apariciones después de su Resurrección, se apareció a los apóstoles varias veces, estuvo compartiendo con ellos en el Cenáculo, por un lapso de 40 días, dio toda clase de señales y prodigiosas.

 Los encuentros entre Jesús y los apóstoles están narrados en el capítulo I del  mencionado libro.

Debido al Covid-19, un año más no hay procesiones, sigue el confinamiento y la reducción de personas en los templos. Quizá nos ayude a profundizar en la autentica Pasión y olvidar el folclore de las procesiones. Olvidando que procesionar no es “que nos vean” es dar públicamente muestra que somos católicos.