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Domingo, 7 de marzo de 2021
Las Villas al día

Fita Díaz Vaquero, hostelera: “Saco para seguir comprando”

“Hemos llevado el bar tres personas que estábamos viviendo de esto y ahora no puedo mantenerlas”

 

Fita Díaz Vaquero, hostelera. | Jorge Holguera

En varias localidades hay bares que pueden permanecer abiertos gracias al apoyo de los Ayuntamientos. Ejemplos de la adaptación de bares a la situación actual son el chiringuito de Zorita de la Frontera y bares como el de El Campo de Peñaranda y el del Ayuntamiento de Aldearrubia. Este último es regentado por Fita Díaz Vaquero, vecina de San Morales, que sigue al pie del cañón pese a las dificultades.

¿Cómo están llevando la situación?

Muy mal porque creo que ahora ya no es salud, es política.

¿Qué medidas han tomado?

Tenemos mamparas, gel por todas las mesas, las mesas separadas... Yo soy la primera que  cierro cuando veo que hay una mínima posibilidad de riesgo, no hace falta que venga el Gobierno para decirme cuándo tengo que cerrar y cuándo tengo que abrir. Somos mayorcitos para saber qué medidas tenemos que tomar para que esto funcione bien y saber cuándo hay que cerrar para que no haya contagios. En mi caso he cerrado tres veces.

¿Qué está suponiendo para ustedes?

Yo saco para seguir comprando. Tenía tres personas trabajando, hemos llevado el bar tres personas que estábamos viviendo de esto y ahora no puedo mantenerlas.

¿Lleva mucho tiempo gestionando el bar?


Casi dos años.

Entonces,¿casi no ha tenido tiempo para ver ganancias?

No me ha dado tiempo a recuperar. Ves la tristeza de la gente, los miedos que están metiendo. Ahora por ejemplo están hablando de la cepa británica. Por mucho que te gastes dinero en poner medidas, no te sirve de nada. Ahora dicen que a lo mejor la semana que viene van a dejar que entren dentro del bar. Eso da igual porque cuando puedo hacer es de 8 a 10 de la noche y es cuando tengo que tener cerrado. Entonces creo que ahora es más política que salud.

¿La gente acude menos al bar?

La gente tiene miedo, están metiendo miedo en el cuerpo. Somos adultos y conscientes de lo que hay. No podemos dejar de trabajar no hay ninguna ayuda. El querer llegar a final de mes y decir ¿Cómo pago? Soy afortunada porque pago poco, pero me pongo en la piel de muchos locales de Salamanca con rentas grandes y me pregunto cómo puede sobrevivir esa gente. 

¿Les han ayudado de algún modo?

El Ayuntamiento me ayudó durante el confinamiento. Ahora tengo apoyos pero no son económicos. Fidel Montejo, el alcalde, me dió la sorpresa de instalar la carpa, me hicieron llorar porque si no me la ponen yo no podía hacerme cargo.