Fútbol mercantilizado

             La semana pasada se jugaron eliminatorias de “Champions League” y aparecieron resultados llamativos (Barcelona 1- PSG 4) con goles sonados como los de Mbappé (3) y Halland (2) en el (Sevilla 2 – Dormund 3).  Estos dos jugadores “Top” los airea la prensa para que los fiche el Real Madrid, o el Barcelona, cientos de encuestas se pronuncian por uno, o por los dos. ¡Qué mas da, si el dinero parece que no es de nadie! Se les llena la boca a todos, prensa y aficionados con 200 ó 300 millones de euros (Traducido a pesetas estarían dispuestos a pagar hasta 50.000.000.000 (Cincuenta mil millones de pesetas). Pero, ¿estamos todos locos? Y para liberarse de responsabilidad se dice: “¡Si ellos lo generan, hay que ficharlos!

            Localicé un documento, mucho antes de la crisis del coronavirus que tanto está afectando sobre todo a los clubes de fútbol: “El control del balón de oro: Crónica crítica sobre la mercantilización del fútbol”, presentado en el primer semestre de 2014, firmado por Joan Úbeda Colomer y Joan Pere Molina Alventosa. Transcribo, sintéticamente, algunas conclusiones:

·      Este aumento desmesurado e irreal de la dimensión económica del fútbol es insostenible.

·      Debemos exigir una mayor regulación y control en las cuentas de los clubes.

·      Para los clubes de fútbol tiene sentido: la única manera de ganar partidos es gastar en exceso. (Kuper y Szymanski, 2010).

·      “Los jugadores de fútbol más famosos son productos que venden productos” (Eduardo Galeano, 2010).

·      El fútbol es un fenómeno de masas… con grandes implicaciones en el ámbito social, político, ideológico o económico. 

·      El mundo obtiene más dinero del fútbol que la propia industria futbolística. 

·      Los clubes de fútbol son las únicas empresas donde los trabajadores, es decir, los jugadores, se llevan casi todos los beneficios que generan… su funcionamiento no es el de una empresa normal. 

·      A medida que aumentan los ingresos de los clubes también aumentan los precios de los traspasos de jugadores o los salarios desorbitados para los “cracks”… Los clubes casi siempre gastan todo lo que ingresan o incluso más, en la mayoría de los casos.

·      Los clubes… gastan lo que sea necesario por ganar partidos y poder continuar manteniendo la competitividad en el área deportiva, de manera que “el fútbol se convierte en una suerte de carrera armamentística: todos los clubes gastan demasiado por miedo a sus vecinos”. (Kuper y Szymanski, 2010).

·      Los clubes son las únicas empresas que se pueden permitir subsistir con pérdidas económicas año tras año. Incitados por los medios de comunicación y los aficionados, que claman fichajes y más fichajes para satisfacer su afán consumista y para aspirar a la gloria deportiva, los clubes constantemente toman decisiones económicas irracionales y gastan de manera excesiva el dinero que no tienen.

·      Las grandes multinacionales del deporte y los poderes económicos, con la colaboración de dirigentes corruptos, se aprovechan de la popularidad del fútbol a favor de sus propios intereses de modo que el fútbol ha sufrido una mercantilización sin precedentes en los últimos años que lo está desnaturalizando.

·      Como ciudadanos no podemos permitir que se paguen deudas privadas con dinero público y deberíamos exigir una mayor regulación y control en las cuentas de los clubes.