Advertisement Advertisement Advertisement
Domingo, 7 de marzo de 2021

Edición brasileña de ‘Prontuario de Infinito’, con traducción de Cláudio Aguiar y pintura de Miguel Elías

Alencart, la portada brasileña de Prontuario de infinito y Cláudio Aguiar

Que un escritor con la trayectoria literaria tan relevante como Cláudio Aguiar traduzca tus poemitas al portugués, de cierto que constituye motivo de satisfacción. Y es lo que me ha sucedido a mí. Aguiar tiene múltiples reconocimientos, tanto en el ámbito de la novela como en el teatro, entre los cuales pueden citarse el Premio Nacional de Literatura (1982), otorgado por el Ministerio de Cultura de su país, así como los premios José Olympio de Novela (1981), Premio Fernando Chinaglia de la Unión Brasileña de Escritores (1981), Premio de Teatro Waldemar de Oliveira (1985), Premio Lucilo Varejão (1995) o el Premio Iberoamericano de Narrativa “Miguel de Unamuno” (2009). Sus novelas y relatos han sido traducidos al ruso, francés y español, entre otros idiomas.

Somos amigos desde 1985, cuando llegué a Salamanca y él estaba terminando su tesis doctoral en la Facultad de Derecho de la Universidad de Salamanca, la misma que leyó al año siguiente, con el título: “Organización Social y Jurídica de los Inmigrantes Españoles en Brasil”. Y es que Cláudio también es abogado y fue magistrado de lo social hasta su jubilación.

Pues bien, hace algunas semanas me comentó que le gustaría traducir otro libro mío. Recuerdo que en 2011, cuando entonces él era presidente del PEN Club de Brasil, tradujo mi libro 'Cristo da Alma/Cristo del Alma', publicado en Río de Janeiro bajo el sello de Galo Branco Edições. Ante esta nueva intención, le sugerí que trasvasara -al idioma de mi abuelo Pedro de Alencar- un poemario que no ha tenido tanta difusión y análisis, como sí ha ocurrido con otras de mis ‘criaturas’. Y le envié ‘Prontuario de Infinito’ (Verbum, Madrid, 2012), una edición bilingüe español-francés con traducción y ensayo de Bernadette Hidalgo Bachs, profesora titular del Departamento de Estudios Hispánicos e Iberoamericanos, en la Facultad de Letras, Lenguas y Ciencias Humanas de la Universidad Blaise Pascal (Clermont-Ferrand / Francia).

Ahora disfruto de esta excelente versión al portugués de mis siete largos poemas allí contenidos, tanto en el castellano original como en el portugués de Cláudio Aguiar, buen amigo desde hace treinta y cinco años. La pintura de portada es de nuestro común amigo desde ese lejano entonces, Miguel Elías.

Esta obra puede ser adquirida entrando en Amazon

Dejo conocer la inscripción, a modo de pórtico, que allí aparece en los dos idiomas

Cláudio Aguiar, Alencart y José Alfredo (Olinda, 1996. Foto de Jacqueline Alencar

INSCRIPCIÓN

Un verso puede ser sagrada mediación para acceder al tiempo que descarna. Y otro para erigir el testimonio de otra vida. Súmense los versos como mensaje de bienvenida a un infinito que está al descubierto en cualquier esquina, donde Cristo es la imagen central; o en la torre incandescente del cosmos, donde el creador tiene su feudo enorme.

Mi corazón de todos los días a veces hace huelga para que mi espíritu se destierre a territorios transparentes. Mis proprios músculos delatan que mi cuerpo busca el porvenir. No sé de espejos o del desdoble de sombras. Pero no postergo la dicha, y en este viaje íntimo me nutro del Verbo abierto.

Y en la travesía muto el gozo en infinito, la Gracia en meteoros que vuelan hacia arriba. La carne móvil; el Viento vendando heridas; el futuro haciéndome compañía…

Aquí expongo una Poesía que jamás se deshila del todo. La he empequeñecido con paciencia para que así tenga otros nacimientos, como ese eterno milagro que irradia una fe inefable. Que Dios circunde a estos siete cantos gestados en castellano y ataviados en portugués.

A. P. A.

Septiembre y en Tejares

Edición española de ‘Prontuario de infinito’. Pintura de portada de Miguel Elías

INSCRIÇÃO

Um verso pode ser uma mediação sagrada para acessar o tempo que se desenvolve. E outro para erigir o testemunho de novo tempo de vida. Adicione os versos como mensagem de boas-vindas ao infinito que fica exposto em qualquer rincão, onde Cristo é a imagem central; ou na torre incandescente do cosmos, onde o criador assentou seu enorme feudo.

Meu coração de todos os dias, às vezes, faz greve para que meu espírito ique exilado em territórios transparentes. Meus próprios músculos revelam que meu corpo busca o futuro. Eu não sei nada sobre espelhos ou sobre multiplicação de sombras. Porém, não postergo a felicidade, e nesta íntima viagem me alimento da Palavra aberta.

E, durante a jornada, converto a alegria no infinito, a Graça em meteoros de enormes voos, carne móvel; o Vento enfaixa feridas; o futuro faz-me companhia...

Aqui exponho uma Poesia que nunca se desfia completamente. Eu, pacientemente, a diminuo para que ela tenha outros nascimentos, como aquele milagre eterno que irradia uma fé inefável. Que Deus acolha essas sete canções gestadas em castelhano e vertidas ao português.

A. P. A.

Setembro e em Tejares

 

Edición brasileña de ‘Prontuário de infinito’.  Pintura de portada de Miguel Elías