Clemence Isaure y los juegos florales

Con miedos e incertidumbres referentes a Sanidad, trabajo, ERES, Paro PYMES y las vacunaciones que no llegan, dejamos el corto mes de febrero tan lóbrego y triste como comenzó. Hace honor al refrán: Febrero el revoltoso no pasó de veintiocho; si treinta tuviera, nadie con él pudiera.

Nos vamos a poner optimistas y recordar cuando en radio junto a Benito González  hicimos JUEGOS FLORALES, programa de extraordinario éxito que contó con gente amante de la poesía.

Hoy les recuerdo quien fue la mecenas de los JUEGOS FLORALES, casualidades de la vida, lleva mi nombre. Olviden por un día, solo un día  ver TV, escuchar tertulias, ya que vivir pegados a los medios, es estar desinformado sobre el maldito covid-19.  Hace casi un año auguré:

Vino para quedarse entre nosotros” y ahí lo tenemos; cumplamos las medias higiénicas y sigamos hacia adelante.

 

El origen de los Juegos Florales nació en el antiguo Imperio Romano, se celebraba del 28 de abril al 12 de mayo, el año 173 a.C. Su nombre se debe a la diosa FLORA, quien en la mitología romana es la diosa de las flores, los jardines y la primavera, así como de la fertilidad en las mujeres;  la renovación   del ciclo de la vida en todos los seres vivos. Había grandes fiestas, bailes y bebidas en su honor, la festividad se llamaba FLORALIA, a pesar de toda la importancia que tuvo Flora, fue considerada una diosa menor. En Grecia su nombre es equivalente a la deidad Cloris.

Asociada con el campo y la agricultura, era esperada con emoción su fiesta a fin de rendirle tributos. Eran protectora de la fecundiad femenina,   en un principio fue la diosa del amor hasta que sustituirla por Venus-Afrodita.

En las estatuas y lienzos se le representa coronada con guirnaldas y con unos canastillos de flores a la cabeza, que esparce a manos llenas en torno suyo. Según el poeta Ovidio, Flora, afirma que Marte nació gracias a su arte,  Juno no podía tener hijos. Sin que Júpiter se enterase, Juno pidió ayuda a Flora y ésta se la proporcionó cortando una flor de su jardín y tocando con ella su vientre. También la hace esposa del dios del viento: Céfiro.

En la conferencia que  impartió el Dr Mario Vargas Llosas, tuve el  honor de estar presente de forma telemática; hizo mención a  Clemence Isaura, protectora de la poesía. Gran filántropa y mecenas francesa, en todo el país galo podemos encontrar estatuas dedicas a Clemence Isaura, incluso hoteles de gran lujo llevan su nombre.

 

¿Quién fue Clemence Isaura?

 

Miembro de la familia Yzalguier de Toulouse. En 1806, la rue des Yzalguier pasó a llamarse rue Clémence-Isaure. Una torre en el número 7 de la rue Cujas, recibió el nombre de Tour Clémence Isaure 

Se le atribuye la fundación o restauración de la Acadèmia dels Jòcs Florals o Academia de los Juegos Florales. Dejó su legado para financiar, en forma de flores de oro y plata distinciones que la ciudad otorgaría/a anualmente a los mejores poetas.

Como mítica fundadora de los juegos, se la celebra principalmente en Toulouse.

Charles Cros escribió en 1888: 

Toulouse! ville antique où fleurissent encore
Pour les poètes, vos fleurs d'or, Clémence Isaure. Merçi mademoiselle

Toulouse! ciudad antigua donde todavía florecen
para los poetas tus flores doradas, Clémence Isaure.

 Gracias señora

En la actualidad los Juegos Florales son certámenes literarios, promotores y difusores de una lengua, en los que se premian obras literarias en prosa y en verso.

Mucho ánimo y como no puede ser de otra forma, Celebremos el día de los Juegos Florales y demos una mención a Clemence Isaura.