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Domingo, 28 de febrero de 2021

El estaño de Lumbrales

Uno de los parajes más peculiares que nos encontramos en la carretera que une Vitigudino y Lumbrales con Salamanca está conformado por unas grandes montañas de arena a la altura de Golpejas, y que no son sino un resquicio de la antigua actividad minera estannífera que hubo en dicha localidad, y que también tuvo cierta relevancia en el noroeste salmantino, especialmente en Lumbrales.

Antes de nada, cabe aclarar, dada la mención a la antigua mina de Golpejas, y para saber interpretar mejor lo que vemos al pasar por la carretera indicada, que dichas montañas arenosas, donde poco a poco ha ido surgiendo la vegetación, se componen de la molienda del material extraído de la corta de la mina, que se encuentra a un kilómetro de Golpejas, en la margen derecha de la carretera que lleva a Espino de los Doctores.

Y es que la zona donde se ubicaba la zona de extracción de la mina de estaño de Golpejas es hoy un paraje donde es perfectamente visible la corta, de gran belleza visual, al encontrarse el fondo lleno permanentemente de agua. Asimismo, volviendo sobre la carretera Salamanca-Vitigudino, podemos ver una especia de acueducto de hormigón a ambos lados de la carretera, sobre el cual se transportaba el mineral ya seleccionado, pasando por encima de la carretera (no hace tanto que aún se conservaba la estructura que unía las dos partes de esa especie de acueducto).

Sin embargo, pese a que el emplazamiento de la mina de Golpejas sea quizá el que podamos identificar más fácilmente la mayoría de paisanos del noroeste salmantino, cabe indicar que la minería de estaño tuvo en El Abadengo, y especialmente en Lumbrales, su principal centro de producción en la provincia de Salamanca.

Así, en el siglo XIX ya aparece documentada actividad minera estannífera en la capital del Abadengo, recogiéndose en 1911 en activo una mina de estaño en Lumbrales, la de Isabel II, a la que habría que sumar a pocos kilómetros la de Santa Lucía, en Barruecopardo, así como la de La Fregeneda, de hierro pero relacionada con indicios de estaño también.

Sin embargo, no se podría abordar la extracción de estaño en el noroeste salmantino sin hablar del Grupo Minero Feli, que obtuvo diversas concesiones de explotación en la zona, caso de los proyectos llamados Feli, Carmen, Mª Jesús –con su ampliación-, Mari, Odette, San Juan, Mari Tere y Elvira. De todas ellas, la concesión más antigua fue Elvira, otorgada el 29 de marzo de 1940, siendo la más reciente Odette (el 20 de julio de 1971).

Por otro lado, cabe indicar que la principal mina de estaño que hubo en la provincia de Salamanca fue la mina Isabel II de Lumbrales, que fue además la máxima productora de casiterita (de la que se extraía el estaño) en la provincia. A ella le seguían en importancia varias minas del área de Ciudad Rodrigo, como “Fuentes Villanas” (en Barquilla, municipio de Villar de la Yegua) y “Aurora” (en Villar de Argañán).

 

En cuanto a su ubicación, la mina Isabel II, posteriormente denominada Mari Tere, se situaba a unos 2’5 kilómetros al este de Lumbrales, junto a la línea de ferrocarril, por su parte norte, y se accedía a la misma mediante la carretera que lleva actualmente a las piscinas.

 

Esta mina tuvo sus orígenes a finales del siglo XIX, cerrando definitivamente en el año 1986, teniendo su más próspero periodo de actividad mediado el siglo XX. Ciertamente, fue una mina especialmente longeva, dado que el yacimiento se explotó ininterrumpidamente desde finales del XIX hasta 1936, parando su actividad la Guerra Civil.

 

Sin embargo, este parón no se prolongó mucho, y en 1941 se reiniciaba su actividad, curiosamente ligada al nazismo, habiendo otorgado el Gobierno de la época la licencia de explotación a la empresa de capital alemán Montes de Galicia SA, que la explotó hasta 1945, y cuyo objetivo era surtir de estaño al ejército nazi que combatía en la Segunda Guerra Mundial. Cabe indicar que esta empresa formaba parte del conglomerado empresarial “Sofindus”, creado por el general de las SS, Johannes Bernhardt.

Por otro lado, la mayor producción de esta mina de estaño se alcanzó en 1945 y 1950, siendo 1950 el año de mayor producción, con 602 toneladas de material vendible, seguido de 1945, con 525 toneladas, año en que Salamanca fue la provincia con mayor producción de estaño de España, logro que alcanzó también en 1951 y 1954, años en que los beneficios de la minería de estaño salmantina se situaban en torno a los 25 millones de euros de la época.

Además, para desarrollar su actividad, la mina de Lumbrales se fue ampliando con el paso de los años, pasando de los cuatro niveles de galerías de las primeras décadas (a -17’5, -60, -90 y -120 metros, a los que se accedía a través de un pozo minero) a añadir tres niveles de galerías más bajos posteriormente (a -150, -165 y -180 m), así como una rampa de acceso de 650 metros, que comunicaba estos niveles con los clásicos de -90 y -120, para un total de casi cinco kilómetros de galerías incluyendo las galerías más antiguas.

Por otra parte, durante la fase de explotación de la mina de estaño de Lumbrales, se construyó junto a ella una planta industrial de tratamiento, ligada directamente a la actividad extractiva, actualmente desmantelada, que tenía capacidad para tratar unas 800 toneladas al mes.

Finalmente, esta histórica mina lumbralense cerró en el año 1986, habiendo sido la empresa Minera del Duero SA (Miduesa) la última encargada de su explotación, tras haberse hecho cargo de la misma en 1968, estimándose que, a pesar de tantas décadas de actividad, sólo se llegó a explotar en torno al 15% del yacimiento. Con este cierre, acaecido un año después del de la línea férrea La Fuente de San Esteban-Barca D’Alva (la cual servía para el transporte del mineral de estaño), se pasaba página a esta hoy casi olvidada parte de la historia industrial del Abadengo.