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Domingo, 7 de marzo de 2021

Los centros educativos de Castilla y León comienzan a recibir los primeros 3.000 medidores de CO2

La medida responde a una recomendación realizada por el Comité de Expertos y supone un coste de 1.415.246 euros

Imagen de archivo de un dispositivo de medición de CO2. Foto EP

La Junta de Castilla y León ha asegurado este jueves de que a partir de esta jornada comenzarán a llegar a los centros educativos de la Comunidad los primeros medidores de dióxido de carbono (CO2) dirigidos a adecuar mejor las condiciones de ventilación de las aulas.

La Consejería de Educación ha recordado que la medida responde a una recomendación realizada por el Comité de Expertos de Castilla y León ante el Consejo de Gobierno el pasado mes de enero.

El contrato de suministro realizado mediante tramitación de emergencia por un coste de 1.415.246 euros para la adquisición de estos dispositivos portátiles que indican temperatura, humedad y concentración de CO2 en partículas por millón.

La actuación permitirá adecuar mejor la ventilación de cada aula en cada momento, "asegurando siempre una óptima calidad del aire. Además, se ajustará también la temperatura de los espacios docentes, cerrando las ventanas cuando las mediciones lo permitan".

Las mismas fuentes han recordado que tras las vacaciones escolares de Navidad el Comité de Expertos de Castilla y León recomendó al Consejo de Gobierno de la Junta dotar a las aulas de la Comunidad de medidores de CO2 y desde ese momento la Consejería de Educación ha trabajado para adquirir los dispositivos "en el menor tiempo posible".


Así, a partir de este jueves se espera que empiecen a llegar a los centros educativos de la Comunidad los primeros aparatos, con la previsión de que a final de esta semana haya ya 3.000 en las aulas de Castilla y León y, a partir de la próxima, comenzará a recibirse el resto de dispositivos.

De este modo, según plantea la Consejería, los primeros medidores pueden servir como "testigo para todo el centro" y si se observa el comportamiento de la concentración de CO2 en un aula se pueden marcar pautas de ventilación en clases con similares características en superficie y ocupación.

Se trata en todo caso de algo provisional, puesto que a lo largo de las próximas semanas llegarán los 16.239 dispositivos adquiridos, para que cada aula de la Comunidad cuente con un medidor.

De esta forma, recalca la Consejería, se podrá controlar la calidad del aire en cada momento y abrir o cerrar las ventanas en función de las necesidades de ventilación y temperatura.

En la pantalla digital aparecerá la temperatura en grados centígrados, la humedad en porcentaje y el nivel de dióxido de carbono en cada momento. Así, cuando los valores sean óptimos, irán acompañados de una luz verde; cuando empiece a decaer la calidad del aire, la luz será amarilla, y, si se torna roja, será necesario ventilar la estancia.