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Jueves, 25 de febrero de 2021

La evolución del ego

No tengo conciencia en mi infancia y adolescencia de observar tanto egoísmo. El ‘ego’ palabra latina que significa “yo”. He leído muchas veces que es nuestra personalidad y nuestra individualidad respecto a animales gregarios.

En mi caso y en mi experiencia de vida creo que una conciencia que cambia el “ego” por el “eco” es más feliz y solidaria.

En grupos y equipos que me han acompañado durante muchos años, es decir, ya cuarentones. Parece que se agudiza una predominancia del  “yo”. En política actual es deprimente ver la mediocridad de los egos súper pagados.

Gobierno, oposición, gurús periodistas, futbolistas. Me parece una barbarie que estemos permitiendo cada vez más desigualdades sociales.

Ni en las organizaciones sociales del tercer sector se garantiza una inmersión solidaria con los realmente desfavorecidos. No hay una realidad de círculos de iguales con las personas sacrificadas por el sistema. Vivimos sin empatía real con los enfermos y con los pobres, seguimos acompañándolos desde fuera, no corremos su suerte, normalmente tenemos más tablas de salvación.

Este virus está trayendo muchas contradicciones. Es posible,  que este gobierno socialista con podemos acabe con la pública, igual que permite la mayor subida del recibo de la luz. Nos hemos enmascarado en viejas ideologías y nos olvidamos de las injusticias diarias que siguen asolando el planeta. Muchas cosas decimos hacerlas en el nombre de nuestros hijos como si fueran tontos y no vieran las verdaderas intenciones de muchos sálvese quien pueda.

Seguimos con ideas de la economía moderna de Adam Smith en The wealth of Nations ( La riqueza de las Naciones), hablamos del siglo dieciocho y se hablaba de “ mano invisible” del capitalismo que poco menos hacía que egoísmos individuales se transformaran en bien común, pero yo añado de unos pocos.

Hasta Karl Marx tiene una biografía que por un lado va su socialismo e ideas del capital y por otro sus derroches, y vivir del capital de su mujer aristócrata.

Por lo tanto, me quedo con mi vida y con un pequeño mundo de jóvenes que son generosos en el amor.

Sí espero que al hilo de lo que estamos viviendo salgamos un poco de nuestros ombligos y demos lo mejor de nosotros mismos sin justificaciones, ni ambiciones de poder. Cuando nuestro ego pretende estar por encima de los demás es que no está sano.

Seguimos buscando para nosotros y los nuestros un encaje digno en este sistema pervertido.

El reflejo de lo que somos se debe notar en nuestra generosidad con los demás.