Celia Moro: “Son muchas las familias rotas e intentamos paliar ese dolor de la mejor forma posible”

“Los turnos están siendo más duros y con más carga de trabajo, sabemos que van a ser semanas muy malas”

Celia Moro, auxiliar de Enfermería en el hospital Clínico de Salamanca

Celia Moro, Técnico en Cuidados Auxiliares de Enfermería (TCAE) en el hospital Clínico de Salamanca, relata en SALAMANCA AL DÍA su experiencia en la primera línea de la batalla contra el coronavirus. Su función es proporcionar cuidados auxiliares al paciente y actuar sobre las condiciones sanitarias de su entorno, bajo la supervision de un enfermero aunque, en estos momentos, realizan tareas más amplias,  formando así un equipo vital en el Complejo Asistencial. 

Los primeros meses de la pandemia dieron lugar a una situación de incertidumbre ante una enfermedad desconocida, sin saber a qué se enfrentaban los profesionales sanitarios, ni el proceso, tratamiento y sus síntomas. Moro recuerda que "fue como una película de terror, sin medios, ni infraestructuras preparadas para algo así. El material y el personal eran escasos y  los contratos precarios no ayudaban, a veces no nos cambiábamos la mascarilla en 72 horas".

Ahora, ante la tercera ola, saben más de la pandemia y eso da ventaja de actuación. “No tengo miedo, el miedo paraliza y ahora es momento de actuar. Además, son muchas las familias rotas y nosotros intentamos paliar ese dolor de la mejor forma posible”, añade. En su opinión, algo bueno de la pandemia ha sido “el apoyo, la solidaridad y la fuerza entre los compañeros”.

Por otro lado, aunque las Navidades han provocado un aumento de contagios, el servicio de Urgencias no contaba con el añadido de la nieve, que ha dado lugar a un incremento considerable de casos en traumatología y neurología, "los turnos están siendo más duros y con más carga de trabajo, sabemos que van a ser semanas muy malas y no nos hace mucha gracia volver a ver situaciones duras".


El desgaste emocional de los profesionales contrasta con algunas actitudes poco responsables de los ciudadanos. "Llevo sin ver a mi abuela desde febrero, no me acerco a ella", apunta Moro, al tiempo que reconoce que el coronavirus ha traído lágrimas, impotencia, dolor y las no despedidas de muchas familias. “Cuando un familiar tiene Covid,  significa que se va a una cama, a aislarse sin saber el futuro que le espera, o si iban a volver a reunirse,  o volver a ver esa sonrisa. Por eso, solo pedimos medidas a cada una de las personas que nos lee, solo pedimos tres cosas: distancia, mascarilla y lavado de manos”. 

La batalla continúa y Celia Moro asegura que “no nos rendiremos pero solos no podemos. Es admirable el gran trabajo que cada uno de nosotros hemos hecho por cuidarlos y curarlos, por estar al lado de cada paciente. No hacían falta esos aplausos, lo que necesitábamos era luchar todos juntos con material, apoyo, instalaciones, no contratos precarios y actualizaciones de la bolsa de empleo interminable. Somos conscientes de que todos estamos cansados de confinamiento y normas pero el virus tiene más facilidad de contagio y todos juntos lo superaremos”.