Las Villas al día

Mucha sal para evitar resbalones en Las Villas

Las temperaturas llegaron a 12 grados bajo cero a las 8:30 en Cantalapiedra
Trabajos de aplicación de sal en las calles de Villoruela. | Foto: Basilio Sánchez

Los ayuntamientos de Las Villas, Cantalapiedra y Cantalpino se encargan estos días de repartir sal por los lugares más transitados con el fin de evitar peligro. No obstante es difícil eliminar todo riesgo debido a la abundancia de nieve que aún se acumula en los tejados y otros lugares. El sol de ayer favorece el deshielo y las bajas temperaturas a su vez propiciaron la generación de placas de hielo. Por este motivo desde los Ayuntamiento se recomendó salir lo menos posible y de hacerlo, con la máxima precaución. 

Ayuntamientos como el de Villoruela se encargan estos días, a través de los empleados municipales, de repartir sal por las calles. 

Ayer se desplazó a Cantalapiedra la Unidad móvil Itv de vehículos agrícolas y ciclomotores. Razón por la cual decenas de tractores, remolques, cosechadoras y otras máquinas se pudieron ver haciendo cola para realizar esta revisión obligatoria. En esta localidad se registraron temperaturas que llegaron a los 12 grados bajo cero a las 8:30 horas. Estas temperaturas han tenido sus consecuencias, por ejemplo, al conjelarse más de un contador de viviendas particulares.


En esta gélida jornada retomaron las aulas los alumnos de colegios y el instituto Senara. También se despidieron de los bares los clientes habituales, que de nuevo tendrán que realizar sus consumiciones en el exterior, o en sus domicilios particulares, porque a partir de hoy se suspenden todas las actividades de restauración en interiores, permitiéndose en terrazas con las condiciones indicadas para el nivel 4, salvo entrega a domicilio, recogida en el establecimiento o vehículo.

Continúa el programa de vacunaciones, por ejemplo hoy serán vacunadas las personas que trabajan y las que viven en la casa asistida de Cantalapiedra. 

Fotos: Basilio Sánchez

 

  • Trabajos de aplicación de sal en las calles de Villoruela. | Foto: Basilio Sánchez