Advertisement
Jueves, 28 de enero de 2021

Necesitar menos

Para el dos mil veintiuno  puede ser un buen propósito, necesitar menos. Seguir encontrando el equilibrio en uno mismo, con los seres queridos y en lo que me corresponde aportar a la sociedad.

Algunos somos de estar en “firing- line”, una línea de fuego, fuera de burbujas o entrando y saliendo de ellas.

Es un error ir buscando el “insight”, la visión. En la película  “Soul”  lo  que ayuda al alma a volver es disfrutar cada símbolo  de la vida, respirar, caminar, ver, cada sentido.

Está siendo meridianamente claro el descontrol de un virus, o como decía Edward Lorenz en su teoría del caos ,el aleteo de una mariposa en Sri-Lanka puede provocar un huracán en  EE.UU.

Parece que entre la pandemia y la borrasca Filomena aumentan los miedos y se siguen tambaleando las seguridades de los intocables.

Aprender que lo que hacemos o dejamos de hacer cada uno cuenta en el global del Planeta, ciñéndonos a los hechos, parece que no se asimila. Todo se marca desde criterios económicos de desigualdad. Sólo se habla en nuestras redes del pequeño mundo de los ricos. Para mí es más auténtica  la alegría del pobre.

Hay una desregulación social y política. Es la época de la historia donde hay medios para erradicar el hambre y no se hace.

Parece fácil sembrar el odio como se vislumbra en la toma al Capitolio en EE.UU o en los simples comentarios políticos de un barrio de Salamanca.

Siempre me pareció muy peligrosa la supremacía moral de alguien, el creerse superior y con más derechos. Por eso el propósito de la humildad, es importante necesitar menos para que sea más fácil compartir lo que se nos ha regalado.

Siempre haré referencia a la escuela. A la diversificación de los esfuerzos y los aprendizajes,  haciéndolos significativos para la vida diaria. Que el aprendizaje servicio sea el pilar no algo residual.

Es necesario que se viva en la escuela. No que la disculpa de la EBAU sirva para mantener un sistema memorístico y de repetición de contenidos que el profesor aprendió hace veinte años en el mejor de los casos.

Los datos y las ecuaciones están en el Big Data. Pensar cada día y tomar decisiones es lo que tenemos que hacer. Olvidarse de las emociones en la escuela tampoco parece una buena idea para el dos mil veintiuno.

Llega un momento que la inercia nos lleva. En el caso de dos corrientes que chocan y forman un remolino no hay que nadar, hay que dejarse caer hacia el vórtice porque nos sacará la corriente inferior.

Mañana volvemos a las aulas con la ilusión de seguir descubriendo con ellas y ellos.