Golpe de Estado fallido: o el mal perder de la derecha

La extrema derecha es igual en todas partes: no son demócratas. Si pierden las elecciones declaran “Gobierno ilegítimo” al Gobierno electo y se quedan tan panchos. Y si las leyes no les dan la razón, entonces intentan un golpe de Estado.

Ha pasado en Sudamérica, está pasando en España con Vox y ayer lo vimos en directo en la “sede mundial de la democracia”.

Y si esto pasa en USA, que es el “garante” oficial de las democracias del mundo, ¿qué pasará en España? Ya he leído en las redes sociales a seguidores de Vox animando a los suyos a hacer lo mismo que los fanáticos de Trump. A esos mismos que se ofenden cuando les llaman fachas. A esos mismos que dicen que el Gobierno quiere instaurar una dictadura comunista y que es el Gobierno actual quién fomenta el odio.

A esos mismos que se dedican a difundir bulos y barbaridades contra todo lo que no sea Vox.

A esos mismos que a mí me dan miedo, porque igual que los americanos, son los que están a favor de las armas de fuego, así que seguramente más de uno y más de dos tengan un arma en casa.

Y si cogen sus armas y se ponen a imitar a sus correligionarios y asaltan (que no rodean, como se intentó en su día), el Congreso ¿qué vamos a hacer? ¿cómo va a responder la “derechita cobarde”? ¿Se va a poner de parte de la democracia o de parte de quienes ya son sus socios en algunas Comunidades Autónomas y en muchos Ayuntamientos?

Como dijo aquel: no me dan miedo los malos, sino el silencio de los buenos. A lo mejor a la gente buena de este país, que es la mayoría, le ha llegado el momento de romper el silencio. Antes de que sea demasiado tarde