Nuevo ¿paseo? para el nuevo Hospital.

Desde aquí hasta el Paseo de San Vicente al final de la foto, los árboles son una anécdota. Presumiblemente será el tramo de mayor tráfico. Por cierto, ¿era tan necesario pegar el Hospital tanto al rio?

Por fin tenemos hospital nuevo. O más o menos. Es comprensible en edificios tan complejos alguna demora asumible, pero su exagerado retraso se asemeja mucho a cierta incapacidad de gestión. No obstante, faltan las consultas previstas sobre el actual Hospital Clínico. Al parecer provisionalmente pasarán al actual Virgen de la Vega para poder derribarlo y finalizar de una vez.

Nueva rotonda en el Paseo de San Vicente.

De momento tenemos nuevo vial, el Paseo de la Transición Española. Llamado así, supongo, para demostrar su amor de conversos por el proceso que alumbró la Constitución recordándolo hasta el hastío en vez de cumplir esta y el consenso de la Transición. La nueva calle mide menos de 600 metros, con cuatro carriles para vehículos motorizados, un carril bici bidireccional y aceras, bancos y árboles en algo más de la mitad del recorrido. A pesar de haber tenido mucho tiempo, el resultado final denota cierta improvisación, falta de reflexión para obtener un espacio más atractivo en consonancia con los valores de Savia. Para el diseño urbano postcovid tampoco servirá de ejemplo. A pesar de ello, bienvenido sea todo, indudablemente redunda en beneficio de la sociedad salmantina.

Las aceras parecen un tanto estrechas para permitir un paseo cómodo de los viandantes, sobre todo en estos tiempos pandémicos que esperemos pasen pronto.

Desde luego ha pasado por varias fases, simbolizado en la mediana. No recuerdo su anchura sugerida al principio, en el Proyecto de 2016 era de 1’5 metros. En el Modificado al Proyecto de Actualización de este año, en plenas obras, despareció definitivamente. Pasamos de medianas de 8 metros a la nada con el mismo partido gobernante. Está bien su atropellado avance con los tiempos, últimamente dan la razón a quienes hace años plantean otra forma de entender la movilidad sin reconocerlo, pero eliminar un elemento de seguridad es discutible. Al menos podía haber redundado en aumentar el ancho útil de las aceras, no sé cómo considerar 5 centímetros más.

Estos datos de actividad son de todo el Complejo Hospitalario, pero los centros fuera de la ciudad es fácil suponer representan un porcentaje muy pequeño. Sumemos los 3.770 trabajadores en 2019, y unos 250 MIR.

La vía nace para conectar el nuevo hospital al resto de la red viaria, en su mundo supone dedicar la mayor parte del espacio al coche, aunque participe en menos de la cuarta parte de viajes urbanos. La reforma del Paseo de Canalejas dejó claro que en esto no están preparados para cambiar. Aparte del tráfico vinculado a la actividad habitual del Hospital, importante pero muy estacional, puede generar nuevos itinerarios y atraer más vehículos como hemos visto en otros casos. Pero también amplia el paseo en la margen derecha del rio, desde la Aldehuela hasta Tejares. Es una lástima no lo hubieran interpretado así, y haber dedicado más espacio al peatón y mejorar el de la bici. Queda la esperanza que en algún momento “Saviamente” lo afrontarán así.

A la derecha de la foto está el Puente de la Universidad, a la izquierda el Campus Universitario. Del otro lado de la nueva vía el Parque Botánico. Se puede ver que ninguno tiene conexión con la nueva calle. Y entre ella y el Campus un espacio de terreno sin destino definido, ¿no se hubiera podido aprovechar en parte para ampliar aceras?

De momento no mejora la permeabilidad del Campus Universitario, y la ciudad, hacia la orilla del rio. Desde el Puente de la Universidad hasta la glorieta partida junto al nuevo Hospital hay una recta de casi 300 metros sin un solo paso de peatones, ni comunicación para estos con el Campus ni con el parque de la orilla del rio. Cuando menos, se podían haber ahorrado un carril para coches.

El Puente tenía una escalera a cada lado en ambas orillas. Con la construcción del muro para aguantar la nueva avenida eliminaron la de la derecha, como atestigua una señal en la pared. Al menos por fin se permite el paso.

El parque Botánico plantado allí no hace tantos años, y siempre de complicado acceso, ha sido destrozado en parte. Con la nueva rotonda en el Paseo de San Vicente eliminaron la puerta Este. Los dos únicos accesos quedan en el Puente de la Universidad, donde eliminaron una de sus dos escaleras (a pesar de formar parte del propio puente) sin motivo aparente pero al menos ahora está abierta, y la principal en el extremo Oeste. Cabe suponer volverán a gastar dinero público en algún momento para arreglar el parque, y ¿quizás estos problemas de acceso?.

Detrás de la foto está la nueva rotonda en el Paseo de San Vicente. A la izquierda líneas amarillas en el suelo señalan una parada de autobús. A la derecha, más allá de los anecdóticos árboles, está la otra. Las estrechas aceras, y el carril bici, dificultarán la instalación de las vitales marquesinas y el acceso al vehículo.

En el tramo delante del hospital se auguran problemas relacionados con las paradas de autobús. Falta espacio para las muy necesarias marquesinas, y en el sentido este el carril bici delante de la parada molestará. Va apareciendo alguna nueva parada en el Paseo de San Vicente, pero esperemos a conocer la propuesta de reforma de la red de transporte público para ver cómo queda esto. Nuevas e interesantes posibilidades aparecen muchas.

Final de la nueva calle junto al Puente de la Universidad. Se puede observar el amplio espacio dejado junto al puente, que hace más inexplicable la desaparición de la escalera junto a este. Tampoco se ha colocado un acceso directo al Campus.