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Sábado, 23 de enero de 2021

Santiago Canete: “La producción de miel este año ha sido muy reducida”

El presidente de la cooperativa Sierra Kilama habla sobre los problemas del sector, en especial la varroa, que está acabando con las colmenas
Santiago Canete, presidente de la cooperativa mielera salmantina, Reina Kilama - Archivo

Una producción cada vez más corta. Esa es la realidad de la producción mielera de Salamanca, que sigue siendo un producto de primera calidad, apreciado en todo el mundo, con un alto nivel de exportación, pero que cada vez es más escaso. Su principal problema es la varroa, una plaga de ácaros que se alimenta de las abejas y que está acabando con las colmenas desde hace tiempo y para el que no hay una solución efectiva aún.

Santiago Canete, presidente de la cooperativa mielera salmantina, Reina Kilama, presidente de la cooperativa mielera salmantina, Reina Kilama, señala que la crisis generada por la pandemia del coronavirus no está afectando mucho a las ventas, ya que al producir poco, la miel y el polen ya están vendidos por acuerdos anteriores: “Las ventas no se presentan mal para este año. Exportamos casi toda la producción, y tanto la miel como el polen lo tenemos vendido. El problema que tenemos es que la producción ha sido muy corta. Cada año producimos menos, y aunque se vende todo, los apicultores necesitan ganar más para que sea verdaderamente rentable. Es el mayor problema que tenemos”, afirma.


A esto, se podría sumar un problema de aumento de colmenas procedentes de Valencia por un cambio de legislación. “A partir de ahora no se pueden poner las colmenas en los naranjos, lo que supone un gran perjuicio para la miel de Azahar. Una miel que se exporta en gran número en España y de la que se producen unos 2 millones de kilos, el 70 % de lo que se produce en todo el país. Los apicultores trashuman mucho en Castilla y León, vienen para aprovechar las explotaciones de verano, especialmente en el norte de la región. Pero como no pueden dejar las colmenas allí tememos una gran densidad de colmenas en nuestra zona que no podamos absorber”, señala Canete.