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Jueves, 21 de enero de 2021

Armonización fiscal a la baja

Quienes quieren que se bajen impuestos, se olvidan que es precisamente con esos impuestos con los que se van a pagar las vacunas covid, con los que se están pagando las vacunas de la gripe, con los que se paga a la Sanidad Pública (que tan precaria está resultando en esta pandemia), se paga a barrenderos, a policías… Se paga el SEPE, tanto los sueldos de su funcionariado (y que dicho sea de paso, no dan abasto con el exceso de trabajo de estos últimos meses), como las prestaciones que de allí emanan.

Queremos servicios públicos de calidad pero queremos que nos salgan gratis. Se nos olvida, que lo que es gratis lo pagamos entre todos y todas, lo que es gratis sale de nuestros impuestos, por lo que si bajamos los impuestos, la calidad y cantidad de los servicios bajan, no hay otra.

Si queremos servicios de tanta calidad como los del resto de Europa, lo mínimo es que nuestros impuestos se asemejen a los del resto de Europa, y no, estamos muy por debajo en ambas cosas.

 

Por otro lado ¿a quién beneficia la bajada de impuestos? 

Pues claro, a los de siempre, tengamos en cuenta que las rentas bajas ya están exentas de IRPF; que el impuesto de patrimonio solo se paga a partir de un patrimonio suficientemente elevado como para que la mayoría de los mortales estemos exentos; que el impuesto de sucesiones, aquí en Castilla-León, está bonificado en más de un 90% si es de padres a hijos y es una herencia normalita: la casa y los cuatro duros de los ahorrillos.

Así que quienes se librarán si se quita el “impuesto a los muertos”, no seremos la gente normal, porque ya nos libramos en la inmensa mayoría, sino quienes heredan grandes fortunas.

Quienes se libran si se quita el impuesto de patrimonio, son las grandes fortunas, porque el resto ya nos libramos desde siempre.

La progresividad del sistema impositivo consiste en eso: que quién más pague sea quién más tiene, es lo más justo y además lo dice nuestra Constitución. Pero quién más tiene, también tiene más poder para inclinar la balanza impositiva a su favor, y es lo que están intentando a través de campañas mediáticas, convencernos de que la bajada de impuestos nos beneficia a todos. Pues no, les beneficia a ellos, a los ricos. Y nos perjudica a al resto: a quienes no nos llega el dinero para un tratamiento médico en Houston, a quienes no nos llega para pagar la “cuota voluntaria” de los colegios privados concertados…

Las campañas de bajada de impuestos, son campañas de la clase rica secundadas por las clases medias y bajas con aspiraciones de ascenso. Pues no, no va usted a ascender en la escala social bajándole el impuesto a los ricos, al revés, sin un sistema tributario justo, si usted tiene un golpe de mala suerte, caerá de clase. Como les está pasando a miles de familias en esta crisis, y como les pasó en la crisis anterior, que han pasado de unos ingresos mensuales de clase media-alta, a tener que recurrir a las colas del hambre porque están en un ERTE, pero el SEPE aún no ha podido tramitar su expediente.

Pero como todo no es ni blanco ni negro, hay un impuesto que sí me gustaría que se armonizara a la baja, el IVA: no es lo mismo pagarlo con una renta de 426 € que con unos ingresos de 3.000 al mes. Habría que quitar el IVA de los productos de primera necesidad, para que quienes tienen ingresos mínimos no tuvieran que elegir entre comida o medicinas o luz, y subirlo a los productos de lujo: quién más tenga que más pague. Lo dice la Constitución