Viernes, 4 de diciembre de 2020

Cómo y cuándo empezar a usar pañales para adultos

Lo primero que se debe tener en cuenta para saber cuándo se deben empezar a usar los pañales para adultos es comprender cuáles son los primeros síntomas de la incontinencia urinaria

Los pañales para adultos son una gran alternativa para prevenir y proteger los problemas de incontinencia. Ahora bien, para poder usarlos de forma eficiente es fundamental aprender a asesorarse bien y entender cómo y cuándo se deben empezar a utilizar. A continuación te contamos las claves principales sobre los pañales para adultos.

Consejos para saber cuándo y cómo empezar a utilizar pañales para adultos

Lo primero que se debe tener en cuenta para saber cuándo se deben empezar a usar los pañales para adultos es comprender cuáles son los primeros síntomas de la incontinencia urinaria. Básicamente se trata de la pérdida involuntaria de la orina y suele suceder en personas enfermas o de edad avanzada, siendo la incidencia bastante parecida en hombres y en mujeres.

Este problema tampoco tiene que ver siempre con el envejecimiento, sino que en algunos casos puede ser también una situación pasajera derivada de alguna enfermedad, accidente, tratamiento o medicina. Entre las incontinencias urinarias existen opciones con tratamiento, con lo que lo mejor al notar los primeros síntomas es acudir al médico, que será el profesional encargado de valorar las causas de esta incontinencia y podrá derivar a cada usuario al especialista más adecuado en cada caso. Al mismo tiempo, estos profesionales también podrán establecer las pautas a seguir y recomendar el uso de pañales para adultos. Si es tu caso o el de algún familiar cercano y quieres asesorarte bien sobre qué pañales para adultos son la mejor alternativa puedes echar un vistazo al catálogo de Ortopedia10, dónde vas a poder encontrar opciones de pañales en distintos tamaños y con diferentes acabados y características.

Estos pañales también pueden utilizarse para prevenir las incontinencias intestinales que suelen ser frecuentes en las personas con edades avanzadas, con lo que son una gran alternativa para hacer frente a estos temas que suelen ser delicados para la mayoría de personas adultas.

Si te estás preguntando en qué momento se debe empezar a usar pañales para adultos, los expertos resaltan que el momento ideal será cuando la higiene personal del usuario empiece a verse comprometida. De esta forma, cuando las medidas que ya se haya tomado hasta el momento, como por ejemplo ubicar la habitación cerca del cuarto de baño, los cambios en la dieta, la ropa con velcro y todo tipo de acciones que faciliten la vida de la persona mayor y enferma no sean suficientes, será el momento de plantearse el uso de los pañales para adultos.

Por supuesto al principio es normal que cualquier persona se muestre reacia a utilizar los pañales para edades adultas, pero será importante acostumbrarse poco a poco y tratar de convencer a las personas de que deben utilizarlos por su propio bienestar, alegando que la enfermedad y el envejecimiento son procesos naturales y que por tanto es clave incluir apoyos para mejorar la calidad de vida en esta etapa. 

También pueden ayudar, como vemos en NuevaTribuna, los profesionales especializados en rehabilitación y también los profesionales del cuidado a domicilio, ya que en muchos casos las personas mayores se sentirán más cómodas empezando a usar los pañales para adultos con profesionales de la sanidad que con la ayuda de sus propios familiares, parejas o seres queridos, ya que preferirán mantener su intimidad en este aspecto.

Asimismo, si los usuarios que necesitan utilizar los pañales son realmente reacios a su utilización, una solución es su uso temporal para los momentos más necesarios, como por ejemplo cuando tengan que salir de casa durante bastante tiempo o para dormir por las noches. De esta forma, los enfermos y personas mayores tratarán de mantener el control voluntario de la orina siempre que puedan y no sentirán el proceso tan complicado ni frustrante.

Por otro lado, es fundamental animar a estas personas a utilizaros resaltando su comodidad, la mejor en su calidad de vida, la disminución del nivel de estrés que les supondrá su utilización y todas sus ventajas para lograr convencerlas, así como también convencer a los familiares que no acepten el problema en una primera etapa.

Por otro lado, a la hora de seleccionar y usar pañales para adultos se debe tener en cuenta algunos puntos fundamentales para evitar los errores más comunes en su utilización, como vemos en este artículo sobre el uso de pañales para adultos.

En primer lugar es importante valorar que cada enfermo o cada persona mayor cuenta con unas necesidades diferentes. Al mismo tiempo debería usarse como pauta general el cambio de pañal unas tres veces al día, pudiéndose utilizar el mismo pañal por la noche para no alterar el sueño de estas personas.

Por otro lado, los expertos resaltan lo importante que resulta que la persona que tiene que utilizarlo lo vaya aceptando poco a poco a nivel emocional, y para ello lo mejor es escoger siempre pañales que sean muy discretos, que no vayan a provocar incomodidad ni inseguridad al caminar y que sean fáciles de usar para que los mayores puedan cambiárselos ellos mismos mientras aún conserven una buena movilidad y claridad mental.

En cuanto al tipo de pañal y su utilización, los expertos recomiendan los pañales anatómicos y además es importante también que incluyan tiras adhesivas para que incluso las personas que tienen poca movilidad o mucha incontinencia puedan cambiárselo con facilidad.

Para las personas que tengan una incontinencia pequeña y aún puedan moverse bastante bien los pañales elásticos, que se suben y se bajan como si fuera ropa interior, serán la mejor alternativa, ya que les resultarán mucho más cómodos, discretos y fáciles de aceptar a nivel emocional.

Para el cambio de pañal se recomienda el uso de guantes de látex y la aplicación de cremas para evitar que aparezcan heridas, rozaduras y úlceras. En conclusión, según los expertos, el uso de pañales para adultos es un proceso delicado que requerirá de paciencia y cuidado, sobre todo para que los adultos puedan aceptarlo a nivel emocional, con lo que el contactar con profesionales facilitará el proceso de adaptación a toda la familia.