Viernes, 4 de diciembre de 2020

Un saludo desde Salamanca hasta Chiapas, por la Feria Internacional del Libro que organiza la Universidad de Ciencias y Artes (UNICACH)

Cartel anunciando la participación de Alfredo Pérez Alencart

 

 

Debo agradecer, y agradezco, al Rector de la UNICACH, Rodolfo Calvo Fonseca, por la invitación especial que me hizo llegar para participar en las actividades programadas en esta tercera edición de su Feria Internacional. A él, y al licenciado Adrián Toledo, Director de Extensión Universitaria de dicho centro académico.

 

Y la gratitud es mayor, puesto que en un primer momento pensé que la invitación era para participar en una sesión de lectura de poemas, junto a otros autores de allende y aquende. Pero mi sorpresa fue mayor al recibir la programación general, que comprende nada menos que 140 eventos diferentes, entre los que se cuentan la conferencia de clausura que Fernando Rey, catedrático de Derecho Constitucional de la Universidad de Valladolid y anterior consejero de Educación de la Junta de Castilla y León, dará el día 20.

 

Ellos, responsables son de haber incluido en el acto inaugural de esta importante Feria del Libro. Mañana, 17 de noviembre (9:00 h. en México y 15:00 en España), además del rector Fonseca, intervendrán otros invitados institucionales, como son Julio César Sánchez Esquinca, director proyecto Chiapas Lee; Marisol Schulz Manaut, directora general de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara y Nancy Leticia Hernández Reyes, directora general del Colegio de Bachilleres de Chiapas.

 

 

Alfredo  Pérez Alencart y Antonio Colinas, en la Plaza Mayor de Salamanca

 

Dos somos los escritores que completaremos dicho acto inaugural. Mi querido Antonio Colinas, representando a España, y quien esto firma, representando a Perú, ambos salmantinos por vivencias en la pétrea ciudad universitaria y cultural: él durante 23 años, y yo cumpliendo 7 lustros por las aulas de Fray Luis de León y Unamuno.

 

Además de las palabras de gratitud a los responsables de la Feria del libro, dejé grabada mi voz leyendo un poema  basado en un hecho real, sucedido en la Amazonía peruana, de donde soy originario (Puerto Maldonado, capital del departamento de Madre de Dios). El hecho sucedió en el Reserva Nacional Tambopata-Candamo.

 

Aquí dejo conocer el texto, publicado en mi poemario Madre Selva (Trilce, Salamanca, 2002). Y aquí también dejo mi gratitud a Marvin Arriaga, por sus gestiones para contar con mi voz en su Chiapas querido.

 

 

Foto de Pavel Martiarena

 

 

NO DEJARON CAZAR A DON LUIS SANIHUE

 

 

No dejaron cazar a don Luis Sanihue

en el territorio que conmemoraba

sus latidos.

 

No lo dejaron entrar.

No quisieron que buscara comida.

De pronto las leyes protegieron al turista

y no al nativo; a las petroleras y no al poblador

del bosque; al animal y no al hombre cuya etnia

por siglos se sirvió de fauna y flora con prudencia.

 

Vienen y van, mostrando vergonzosas licencias, aquellos

saqueadores de especies y pócimas ancestrales;

pero el guardabosque comunicó a Sanihue

que ya no tenía ningún derecho a mitayar

sobre el suelo de Tambopota-Candamo.

 

El mundo está al revés, se dijo.

Colgó arco y flechas

y se dejó morir

de hambre.