Viernes, 4 de diciembre de 2020

Ena Columbié y una antología de Felipe Lázaro sobre poetas cubanos muertos en el Exilio

El poeta y editor  cubano Felipe Lázaro leyendo sus versos en el Ayuntamiento de Salamanca (foto de Jacqueline Alencar)

 

Dejo conocer el comentario de la poeta y escritora cubana Ena Columbié en torno al libro “Al pie de la memoria. Antología de poetas cubanos muertos en el exilio, 1959-2002” (Betania, 2003) del poeta y editor cubano Felipe Lázaro (Güines, 1948). El  mismo  fue  publicado por vez primera en el blog El Exégeta (Miami, 2 de octubre de 2020). AL PIE DE LA MEMORIA incluye a 35 poetas cubanos muertos en el exilio desde 1959 hasta el 2002: Emilia Bernal, Agustín Acosra, Rafael Esténger, Eugenio Florit, Mercedes García Tudurí, Pablo Le Riverend, Arístides Sosa Quesada, José Ángel Buesa, Adela Jaume, Alberto Baeza Flores, Gastón Baquero, Justo Rodríguez Santos, Ramón Álvarez Silva, Miguel González, Lucas Lamadrid, Carlos Miguel Suárez Radillo, Óscar Gómez-Vidal, Ana Rosa Núñez, Nornam Rodríguez, Antonio Giraudier, Pancho Vives, Pura de Prado,Heberto Padilla, Severo Sarduy, José Corrales, José Mario, David (Fernández) Chericián, Luis Cartañá, Reinaldo Arenas, Julio E. Miranda, Wifredo Fernández, Alberto Serret, Jorge Oliva, Armando Fernández y Roberto Valero, 204 pp.

 

 

COMENTARIO DE ENA COLUMBIÉ

 

En estos tiempos de pandemia voy a comenzar a saldar algunas deudas literarias conmigo. Durante el año pasado me propuse comentar algunos libros que se han ido quedando en la mesita de noche a la espera, por la urgencia que generan los proyectos propios y el gasto enorme de energías; además ha ido creciendo el grupo de libros. Ahora retomo la idea. Serán unas notas cortas, que es lo que precisa el tiempo convulso en que vivimos.

 

Al pie de la memoriaAntología de poetas cubanos muertos en el exilio, 1959-2002.(Betania, 2002) del escritor cubano, Felipe Lázaro. Es un libro necesario útil, de un  grado referencial fundamental para el desglose de la historia de la literatura cubana en general y del exilio en particular. El libro incorpora a treinta y cinco poetas, nombres trascendentales de dicha literatura como, Agustín Acosta, Reinaldo Arenas y Heberto Padilla, así como otros menos conocidos, pero no menos importantes, como Eugenio Florit, José Mario y Jorge Oliva. Son más de 40 años de poesía, varias generaciones de poetas que van dejando sus letras en piso extraño, en lugares que le recibieron y permitieron volcar su sentimiento en libertad, sin ser escamoteados o vetados. Muchos hablan sobre este libro debido a su trascendencia, en conversaciones y anécdotas, en magníficas reseñas, que no me propongo emular; pero interés es otro, se trata de la historia, de la dialéctica, de la continuidad. Han seguido muriendo poetas cubanos en el exilio, como Elena Tamargo, Lichi Diego, Heriberto Hernández y recientemente, la “betaniana” Lilliam Moro entre otros:

 

Me iré con todo el tiempo que perdí

con el alivio de las deudas saldadas

menos aquella que contraje contigo:

los largos años en que no eché a volar

porque por propia voluntad fui cortando mis alas;

el abrazo que no supe pedir y se quedó pendiente,

la culpa como esa ropa confeccionada a mi medida

y sobre todo dejando atrás el lastre

de esta conciencia pesarosa

tan incapaz que no cumplió su cometido

de interpretar el mundo para encajar en él.

Entonces no habrá tiempo para enmendar la plana:

Lo tendré que dejar para la próxima edición.

 

       Fragmento del poema “Por si acaso es mañana”, de su último libro de poesía,

                  Ese olor a después (Ediciones Furtivas Inc., 2020)

 

Poetas que en los 18 años que han sucedido después de la publicación de Al pie de la memoria, han muerto en exilio y deben ser incluidos en este encomiable trabajo de recuperación histórico-literaria de Felipe Lázaro. Incluso, algunos que quedaron fuera del libro en cuestión en aquella primera edición, como los casos de Eddy Campa, René Ariza, Esteban Luis Cárdenas y David Lago, que luego fueron recogidos por José Abreu Felippe, en la magnífica compilación, Poesía exiliada y pateada (Alexandria Library, 2016) Estos y otros escritores necesitan ese nicho literario que los abrace, unidos en un solo espacio.

La Editorial Betania es una de las colecciones más completas de literatura cubana del exilio y no debe perderse la oportunidad de continuar con ese catálogo ya imprescindible.

 

Ena Columbié (foto de Germán Guerra - El Nuevo Herald)