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Viernes, 15 de enero de 2021

Preguntas y respuestas sobre las vacunas

La mayoría de las enfermedades prevenibles por vacunas tienen la  mayor incidencia y gravedad en los primeros años de vida
Los grupos de riesgo, como las personas mayores, también deben vacunarse

¿Son seguras las vacunas?, ¿qué enfermedades evitan?, ¿qué hacer si se retrasa u olvida una vacuna del calendario obligatorio? Estas son algunas de las preguntas más frecuentes sobre las vacunas, medicamentos que salvan vidas, y a las que vamos a tratar de dar respuesta. 

¿Son seguras las vacunas?

Las vacunas son medicamentos muy seguros y eficaces. Antes de ser autorizadas para su uso, son sometidas a muchos estudios estrictos para comprobar su seguridad. Además, después de su autorización, se mantiene una vigilancia constante de los posibles efectos secundarios.

¿Pueden producir efectos secundarios?

Los efectos secundarios, aunque son posibles, son poco frecuentes y generalmente consisten en reacciones locales leves como enrojecimiento de la zona de inyección, dolor, hinchazón o fiebre, dependiendo de cada vacuna. Otros efectos secundarios graves, incluyendo reacciones alérgicas, son excepcionales. Sin embargo, la posibilidad de enfermarse por una enfermedad inmunoprevenible si no se administra la vacuna es mucho mayor que la aparición de efectos secundarios por la vacuna misma. Por tanto, el beneficio de vacunarse supera con creces el riesgo de aparición de una reacción adversa por la administración de la vacuna.

¿Por qué debo vacunar a mi hijo?

Porque las vacunas protegen a los niños de enfermedades peligrosas. Estas enfermedades pueden tener complicaciones graves o secuelas y provocar incluso la muerte. Algunas de estas enfermedades son ahora muy poco frecuentes, pero esto es debido precisamente al mantenimiento de las vacunaciones en toda la población. Está comprobado que cuando baja la cobertura de vacunación aumenta de nuevo la tasa de éstas enfermedades (por ejemplo, si se dejara de vacunar de sarampión en todo el mundo se podrían producir casi 3 millones de muertes al año por la enfermedad).   

¿Qué enfermedades evitan las vacunas?

Las vacunas más comúnmente empleadas en nuestro país son las siguientes: hepatitis B, difteria, tétanos, tos ferina, polio, Haemophilus influenzae tipo b, meningococo C, neumococo, sarampión, rubeola, parotiditis (paperas), varicela, virus del papiloma humano, rotavirus, hepatitis A y gripe.  


¿Qué debe hacerse en caso de retraso de alguna vacuna?

Si se ha olvidado alguna vacuna coméntelo con su pediatra, probablemente no sea demasiado tarde. La mayoría de las vacunas se pueden administrar a cualquier edad y además, si hubiera olvidado alguna dosis no sería necesario empezar de nuevo, ya que las dosis administradas siguen contando aunque haya pasado más tiempo del aconsejado.  

¿Aumentar el número de vacunas aumenta el riesgo de padecer reacciones adversas?

Múltiples estudios han demostrado que dar a un niño muchas vacunas simultáneamente es un procedimiento seguro, efectivo y que no aumenta el riesgo de reacciones secundarias, a la vez que se disminuye el número de visitas y de inyectables.  

¿Por qué no esperar hasta que mi hijo sea más mayor para ponerle las vacunas?

La mayoría de las enfermedades prevenibles por vacunas tienen la  mayor incidencia y gravedad en los primeros años, en los que su sistema  inmune aún no esta plenamente desarrollado, por lo que la vacunación debe de  iniciarse precozmente para facilitar la adquisición de una protección rápida  y segura.   

¿Puedo saltarme el calendario de vacunaciones que le corresponde a mi hijo?

En España tenemos muy pocos casos, de los más bajos del mundo, de enfermedades que sean prevenibles por medio de vacunas, pero esto no quiere decir que estas enfermedades hayan sido erradicadas. Muchos de los virus y bacterias que las producen siguen presentes en nuestro país y por esta razón es importante que los niños, especialmente los bebés y niños pequeños, reciban a tiempo las vacunas recomendadas. Además, en una sociedad con tanta movilidad como la nuestra, cada día llegan personas de otros países o es posible que viajemos nosotros al extranjero, incluyendo países en los que las enfermedades que se pueden evitar con vacunas son todavía hoy relativamente comunes. Si no se utilizaran las vacunas podrían volver a producirse epidemias de enfermedades evitables, lo cual causaría mayores niveles de secuelas, invalidez y muerte infantil.