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Jueves, 28 de enero de 2021

Abusos sexuales y falsas acusaciones

Cuenta la prensa que, en el juicio de conciliación entre Podemos y uno de sus abogados, que había sido despedido, Podemos y el abogado  han llegado a un acuerdo

Lo increíble es que le expulsaron porque había acosado sexualmente a otra de las abogadas de Podemos. Esta acusación la había hecho pública Pablo Iglesias, para justificar el despido.

Que un vicepresidente de gobierno y presidente de un partido, que presume  de luchar contra la discriminación de la mujer, pueda hacer estas cosas,  me parece increíble. O bien inventó una acusación de este tipo o bien ha mentido ahora.

Usar un tema tan sensible, inventando y después negando que habían existido los abusos, es intolerable.

  Con alguna frecuencia hay dificultades para probar estos hechos en los juicios. Pero es muy grave que un Vicepresidente  contribuya a que aumenten las dudas sobre el valor del testimonio en estos asuntos.

Numerosos políticos, incluido su presidente, tienen fama de mentirosos, pero llegar hasta instrumentalizar una acusación  de este tipo debería inhabilitarle. ¿Qué dice su mujer, la señora ministra de estos asuntos, sobre este tema? ¡Es bochornoso!

Uno no debe recurrir a un testimonio falso de abusos sexuales  para resolver un problema laboral. Como una mujer o un hombre, en conflicto,  no debe acusar a su pareja de abusos sexuales, si estos no han ocurrido. Y tampoco debe retirar una acusación de abusos, si realmente sucedieron.

El Vicepresidente y su partido han cometido un delito muy grave. O han  inventado una calumnia intolerable o han mentido en el acto de reconciliación ¡No jueguen con asuntos tan sensibles para la infancia, para las mujeres y para todo ciudadano bien socializado!

Yo no soy un profesional de la política, ustedes piden responsabilidades y dimisiones continuamente, pero como ciudadano, le declaro indigno de cualquier cargo público.

El abogado, si es que fue mentira, debiera sentirse agraviado y llevarlo de nuevo a los tribunales.  Y los tribunales deberían actuar de oficio ante semejante reconciliación, que parece convenir a ambas partes.