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Miércoles, 20 de enero de 2021

Así trabaja el equipo sanitario de Garrido Norte realizando pruebas PCR

Es uno de los diferentes grupos de profesionales que se ocupan de efectuar las pruebas de detección de coronavirus en Salamanca
El equipo sanitario del centro de salud Garrido Norte

Las siglas PCR eran desconocidas para el gran público hasta hace unos meses y ahora se han convertido en parte de nuestro día a día. Más comúnmente conocida como “la prueba del covid”, es una de las formas de detección de la enfermedad Covid-19 provocada por el coronavirus. Muchas de ellas se realizan en centros de salud y en el propio hospital de Salamanca. Sin embargo, se han establecido varios equipos de sanitarios que se desplazan por la provincia realizando los llamados "cribados", o pruebas a multitudes para detectar casos positivos en Covid-19 en colectivos concretos.

El equipo del Centro de Salud de Garrido Norte es de los que más están trabajando durante la pandemia. Desde su inicio han participado en algunos de los cribados más numerosos que se han llevado a cabo en la provincia de Salamanca, como el que se realizó en la Universidad de Salamanca o el de Sotoserrano. También han sido el primer equipo de toda la provincia en probar los nuevos test de antígenos. 

La prueba más común es la llamada “PCR”, siglas de “Reacción en Cadena a la Polimerasa” en inglés. En la que los técnicos sanitarios introducen un isopo en las fosas nasales del paciente hasta la nasofaringe, uno de los lugares del cuerpo donde hay mayor concentración del virus. Esta operación puede producir leves molestias y lagrimeo. Una vez obtenida la prueba, se etiqueta debidamente y se envía al laboratorio de microbiología del Hospital de Salamanca, donde se pone en contacto con un reactivo que determina si la muestra está infectada o no de Covid-19.


Para obtener dichas pruebas, los sanitarios han de prepararse minuciosamente para evitar contagios. La colocación del EPI, equipo de protección individual, conlleva cierto tiempo, ya que las prendas deben colocarse en cierto orden. Se compone de un mono especial de protección, que posee unos cierres especiales que dejan sellado el conjunto. Se complementa con tres pares de guantes, dos mascarillas faciales, una FFP2 más una higiénica y finalmente la pantalla de protección. Una vez finalizado el trabajo, la retirada de las prendas es tan importante como vestirlas. Se de seguir un proceso minucioso de retirada sumado a descontaminación por fases para garantizar que cada prenda es retirada en las condiciones de mayor seguridad posibles.

Una vez listos, los integrantes del grupo trabajo se dividen en dos equipos. Uno de ellos es el de “sucio”, que entrará en contacto directo con las personas que se realizan la prueba. Mientras que el otro equipo es el de “limpio”, los que operan los viales de pruebas y otro material sin contactar con el público.

Una tarea metódica y cuidadosa que se ha convertido en un proceso por el que han pasado ya mas 90.000 salmantinos desde el inicio de la pandemia.