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Viernes, 15 de enero de 2021

Si te caes, te levantas con más fuerza

El periodista Carlos Cuervo ofrece su visión sobre el ‘partidazo’ de este fin de semana en Riazor y la trágica derrota del Salamanca UDS a manos del Dépor con el tiempo añadido ya cumplido

Kristian Álvarez trata de levantarse tras irse al suelo en una acción del partido con el Dépor

Temporada nueva, vida igual en muchos aspectos. Con el arranque de la Liga en el subgrupo 1A de la Segunda División B regresa ‘El rincón de los lunes’ de la mano del periodista Carlos Cuervo. De este modo, vuelve el habitual apartado de opinión sobre lo más destacado que ha ocurrido en el deporte local durante el fin de semana. 

En esta ocasión y para alzar el telón, toca hablar del ‘partidazo’ de la jornada en Riazor y la trágica derrota del Salamanca UDS a manos del Dépor con el tiempo añadido ya cumplido. El resultado de la batalla entra dentro de lo previsto a la hora de hacer quinielas antes de que el balón eche a rodar, pero el sabor con el que toda la expedición blanquinegra y sus aficionados, que no pudieron desplazarse a Galicia, se volvieron a la capital charra es bastante amargo. 

Un gol en el minuto 96 en pleno debut liguero es un bofetón a mano abierta para cualquier equipo, pero lo es aún mayor si se compite de tú a tú ante el gran favorito para el ascenso a Segunda División en toda la categoría de bronce del fútbol español. Y encima en su campo y con 3.000 espectadores en las gradas, más madera para rizar el rizo. Sobre el planteamiento del choque, Egea acertó. El 5-3-2 con el que probó durante la pasada semana permitió que el equipo estuviera serio y ordenado atrás, ya que el Salamanca UDS se plantó con un par de cascarones en el mayor escenario de este curso para cualquier plantel. Nada que ver con la debacle de la Copa Federación ante Las Rozas.

Por otra parte, la culpa de la derrota se le achaca al portero Javi Jiménez por perder tiempo en el 92’ al simular una lesión, puesto que el colegiado Alexandre Alemán, el árbitro del famoso 4-0 del Bilbao Athletic a los de Pablo Cortés hace un año en Lezama, alargó la película hasta más allá de los créditos. Y como no, pum: gol del Dépor. Sin embargo, si el cabezazo de Eneko Bóveda se marcha a la grada, todo el mundo estaría hablando de “astucia, saber marcar los tiempos o estar curtidos en Segunda B”, que nos conocemos. De hecho, el día en el que la Cultural empató en el Reino a los de Calderón con un tanto en el 94’ ya se habló de “ser poco listos o inexpertos”. A lo que voy es a que todo lo determina el resultado. Ni más ni menos. 

Lo preocupante es que Leo Sepúlveda no está y tampoco tiene mucha pinta de que vaya a volver pronto a su máximo nivel, ya que en los dos tantos gallegos pierde la marca de Beauvue y Bóveda. Llega tarde y el desenlace ya lo sabemos. Además, Jonathan Lacerda, el futbolista llamado a comandar la zaga este año, sigue sin estar ni al 50% de lo que se espera de él y solo hay que ver sus movimientos en el 2-1 para darse cuenta de que aún no se ha asentado en el club ni por asomo. La buena noticia fue un DeLorenzi al que si las lesiones le respetan, apunta a titular. 

No obstante, la idea de juego de un Salamanca UDS que quiere “ser protagonista en el juego y en la tabla”, según Egea en su presentación como entrenador, no puede ser un 5-3-2. Visto lo visto, el 4-3-3 con Jiménez; Nacho López, DeLorenzi, Kristian, Candelas; Sergio Molina, Llorente, Télles; Puma, Uxío y Ernest sería la mejor opción para tener un centro del campo tan sólido como en Riazor y poder aprovechar de dos extremos rápidos y verticales que nutran de balones a Uxío. 

En definitiva, este año puede ser bueno para los del Helmántico si siguen por este camino, pero aún queda mucho trabajo por pulir. Pese a ello, hay que alzar la cabeza ya. La vida es caer y levantarse con más fuerza. El que no lo haga, no merece llevar el escudo de la UDS en el pecho.