Martes, 20 de octubre de 2020

“La gente ha dejado de venir a los mercadillos por el miedo, pero aquí, al aire libre, no deben temer nada”

Su producto, de terreno, es uno de los grandes afectados en la caída de ventas y el parón en la instalación de los mercadillos, aunque se muestra con ganas de seguir en el oficio
Benita Esteban (izquierda) es responsable de un puesto ambulante de fruta y verdura

La alimentación es otra de las patas fundamentales de los mercadillos provinciales, además de ser perfecto reclamo para clientes que, como si de un ritual se tratara, visitaban semanalmente los puestos para hacer acopio de los productos de la huerta.

Una situación que se ha vuelto difícil y diferente, tras la llegada del coronavirus, lo que ha generado inseguridad y perdidas a partes iguales entre la práctica totalidad del colectivo.

Ejemplo de la situación es la realidad que vive Benita Esteban Moro, con décadas de experiencia a sus espaldas tras el mostrador ambulante y que hoy ve con preocupación la complicada situación que el Covid-19 les está generando.

¿Cuántos años llevas dedicada a la venta ambulante?

B.E: Treinta años ni más ni menos. Ya venía con mis padres de bien pequeña y ahora sigo yo con el mismo negocio

¿Estas vendiendo en diferentes mercados de la provincia? ¿Cómo ves la venta en ellos?

B.E: Vamos a tres mercados en la provincia de Salamanca. A nivel de ventas la cosa esta mal, desde marzo hemos notado mucho la caída de las compras de la gente por el miedo a todo lo que está pasando, las pérdidas son muy grandes.

¿Habéis tenido ayudas de la administración?

B.E: A nosotros concretamente no nos ha ayudado nadie. Y creo que ahora, y en un futuro próximo, vamos a seguir igual, sin ayudas. Date cuenta que mi producto es natural, todo de terreno, y tengo que tirar mucho de manera continua al caer las ventas.

¿Cómo animarías a la gente a acudir al mercado?

B.E: A la gente le diría que aquí no hay ningún peligro, no entiendo porque cortaron los mercados la verdad…creo que en lugares cerrados podría haber algo más de miedo pero aquí, al aire libre, con espacio y distancia, creo que no hay peligro alguno, no deben temer nada. Pediría a la gente que venga sin miedo, aquí se cumplen las normas, además que, por mi producto, es todo natural, con la calidad de la tierra, eso también creo que es una garantía y un aliciente. Que se acerquen a los mercadillos con normalidad.