Lunes, 26 de octubre de 2020

”El que bebe agua debe cuidar la fuente. Creo que es la mejor definición de lo que supone el pequeño comercio”

Asegura que durante la pandemía ha vivido de manera irregular la situación y reclama a las administraciones como el Ayuntamiento que consuman en los establecimientos locales para ofrecer ayuda al sector
Cándido Mulas, gerente de una pequeña empresa de telefonía

Los sectores denominados “de primera necesidad” han sido vitales especialmente durante los meses más duros de la pandemia por el coronavirus. Tiempo en el que los pequeños establecimientos de nuestra provincia han mantenido abiertas sus puertas a pesar de la dureza de la situación y la complejidad que ha supuesto hacer frente a los gastos mensuales que estar al pie del cañón requerían.

Un ejemplo de esto se ha vivido en la tienda Electrónica Movile de Peñaranda, uno de los epicentros de la telefonía móvil y las telecomunicaciones en la ciudad, cuyo responsable, Cándido Mulas, lleva tras el mostrador cerca de cuatro décadas, asesorando y ofreciendo sus servicios de una manera cercana e individualizada, esencia del pequeño comercio que hoy muestra flaqueza ante la irregular situación.

 

¿Cuál ha sido la labor durante la pandemia? porque ¿has tenido el establecimiento abierto todos los días durante estos meses no?

C.M: Si hemos tenido abierto, pero no toda la franja horaria que se hace normalmente porque era una pena ver Peñaranda y sus calles vacías de gente. Lo que he tratado, sobre todo, ha sido procurar dar servicio a los clientes.

¿En que ha consistido el servicio ofrecido?

C.M: Mayoritariamente ha sido gente mayor a la que he atendido…personas que ni siquiera sabían encender el teléfono y que estaban incomunicados, por ejemplo.

¿Has notado mayor afluencia de gente durante la pandemia?

C.M: No, durante la pandemia no. Y desde que han permitido la movilidad hasta ahora si, se ve afluencia de gente que no acostumbra a estar aquí en esta época y se han quedado en su localidad en vez de estar en las grandes ciudades.

¿Has sentido el acompañamiento de la gente con el pequeño comercio? Os habéis sentido respaldados por la gente en esta situación?

C.M: Pues sinceramente yo diría que no, porque se ha potenciado la venta online, ahí hemos tenido una competencia desleal porque cuando los establecimientos tenían que estar cerrados se estaba promocionando la venta a través de internet.

¿Tienes un cálculo de lo que os ha afectado la venta online?

C.M: Un cálculo no te puedo hacer, lo que si te diría es que las grandes cadenas han aprovechado el tirón y la gente ha optado por ellas, lo que ha supuesto una caída importante en las ventas.

¿El verano ha supuesto una ayuda para recuperar la situación?

C.M: El verano no ha sido bueno, gente hemos visto sí, pero la venta no ha sido buena. Hemos tenido poquitos días buenos.

Y ahora entrando en esta segunda oleada, con la llegada del otoño además, ¿cómo se está viviendo el día a día desde el mostrador?

C.M: Está bajando bastante el ambiente y las ventas porque yo creo que la gente tiene mucho miedo, no sale a la calle, y si la gente no sale nos repercute de manera directa.

¿Qué reclamarías a la gente sobre el pequeño comercio?

C.M: Pues yo pediría lo que dice el refrán…”El que bebe agua debe cuidar la fuente” Creo que es el mejor resumén de lo que podemos pedir.

¿Reclamas algo de la administración?

C.M: Yo creo que una de las cosas que podrían hacer y no les costarían mucho es comprar en Peñaranda y otra de las cosas sería bajar los impuestos al comercio y a los establecimientos, creo que nos tienen puesto el máximo en todo.