Viernes, 30 de octubre de 2020

Incapaces de llegar a un acuerdo, así que... Estado de Alarma

Llevamos décadas de dejadez, de desidia a todos los niveles, de hacer lo mínimo para cumplir el expediente. En todo, a todos los niveles, en todas las profesiones… me atrevería a decir que en todas y cada una de las facetas de la vida. Aquí no pasa nada, vivamos felices dedicándonos únicamente a consumir el último modelo de smartphone, de red social, de turismo lowcost….

Y para ello, “cumplamos el expediente” en el trabajo, en el barrio, en el entorno, con la familia… el mínimo esfuerzo que nos permita tener la conciencia tranquila para poder escaparnos el próximo fin de semana al otro lado del mundo para coleccionar selfies extravagantes y en algunos casos, incluso peligrosos.

Y los políticos profesionales no iban a ser menos. Tenemos los políticos que nos merecemos. No sé si los políticos son el reflejo de la sociedad o la sociedad el reflejo de los políticos. Puede que sea un círculo que se retroalimenta, pero el caso es que los profesionales de la política no son diferentes del resto de profesionales de cualquier otra profesión, y es que quieren vivir felices limitándose a cumplir el expediente.

Y el expediente en política es “conseguir que se haga lo que yo quiero, porque yo soy quién tiene razón, y el resto son tontos y no proponen más que majaderías. Inviables, además.”

Lo de negociar, ya si eso, ya tal.

Y lo de colaborar, porque todos queremos salir de ésta lo antes posible y con las menores pérdidas, tanto en vidas como en economía, ya ni hablamos. Colaborar es cosa de extraterrestres, no de políticos. Y menos de los políticos salidos de esta sociedad de desidia ante el más mínimo esfuerzo, y de buscar la felicidad del consumismo en grado sumo.

Estos políticos no están a la altura de las circunstancias. Y así nos va.

Claro que, tenemos lo que nos merecemos: esta sociedad no está a la altura, y los políticos no iban a ser menos.