Viernes, 30 de octubre de 2020

El ministro filósofo

Allá por el siglo IV a. C., el filósofo griego Diógenes de Sinope, sí, ese del que cuenta que renunció a toda posesión material. Del que cuentan que cuando Alejandro Magno fue a verle le encontró sentado en las escaleras de los baños de Corinto tomando el sol. El Rey de Macedonia, como le admiraba, se colocó frente a él y dijo: "Pídeme lo que quieras". Diógenes, sin inmutarse, contestó: "Quiero que te quites de donde estás porque me tapas el sol”. Pues ese hombre sabio solía responder a todos aquellos que le insultaban por el estilo de vida que llevaba: “El insulto deshonra a quien lo pronuncia, no a quien lo recibe

El caso es que ciertos personajes de la vida pública de este país, con el fin de descalificar, desautorizar, cuando no de insultar, no dudan en tachar al Ministro Illa de “filósofo”, como si eso le inhabilitara para ejercer su cargo. ¡Qué poca memoria histórica, señores! Hemos tenido 21 Ministros de Sanidad y sólo 4 eran médicos. Únicamente citaré algunos porque la lista es larga: José Antonio Griñán (PSOE) 1992, inspector de trabajo; Trinidad Jiménez (PSOE) 2009, abogada; Elena Salgado (PSOE) 2004, ingeniera y economista; Soraya Sáenz de Santamaría (PP) 2014, abogada del Estado; Dolores Montserrat (PP) 2016, abogada; Celia Villalobos (PP) 2000, funcionaria del Estado. Si se pasa lista, se puede observar que predominan los licenciados y licenciadas en Derecho (ser médico es excepcional), por lo que estar en posesión de una licenciatura en filosofía no puede usarse como arma arrojadiza para intentar poner en cuestión la capacidad de un Ministro de Sanidad a menos, claro está, que se la filosofía se considere de rango inferior a las titulaciones en ingeniería, derecho o economía. Pero además, estos charlatanes oportunistas deberían revisar la formación completa del ministro Illa, porque también está en posesión de un prestigioso Master en Administración y Dirección de Empresas (MBA) cursado en la Escuela de Negocios de la Universidad de Navarra (IESE Business School).

Muchos olvidan que la filosofía fue el principio de todo pensamientos y que en la actualidad los estudios que incluye esta rama del saber van desde el lenguaje a la estética, desde la teoría del conocimiento a la filosofía de la física. Issac Newton[1] o Galileo era filósofos, filósofos de la Naturaleza, de la geometría, de la óptica, de la mecánica, de las matemáticas, etc.; porque “filósofo[2]” es, todo aquella que ama la sabiduría, que parece no ser el caso de muchos charla en balde.   

Un dicho popular afirma que no ofende el que quiere sino el que puede y gentes como Rafael Hernando (Senador del Partido Popular y abogado), Juan Antonio Callejas (Alcalde de Villamayor de Calatrava, en Ciudad real, odontólogo y diputado popular), Francisco Marhuenda (Director de La Razón, periodista y doctor en Derecho) y un tal Juan Ramón Rallo (economista y columnista) a quien en 2014 y tras varias intervenciones en medios y redes solicitando abiertamente el cierre de todos los medios de comunicación estatales (vamos un demócrata de toda la vida), fue vetado en Televisión Española (TVE) por el Partido Popular responsable de la gestión del ente por entonces; pues en mi opinión todos ellos, y algunos más, no tiene ni el derecho ni la autoridad, para intentar menospreciar la labor del Ministro Illa bajo el calificativo de “ministro filósofo”.

Esos comportamientos siempre, aún más en los tiempos que vivimos, sólo llevan a la crispación y tratan de sembrar la desconfianza en las instituciones. La crítica está bien, pero enfrentamientos barriobajeros nos sobran. Máxime cuando hablamos de un Ministro que dado ejemplo de tranquilidad, sensatez, un Ministro que nunca ha proferido una palabra más alta que otra y nunca ha utilizado su posición para arremeter contra nadie, es más, un ministro que es capaz de dirigirse siempre con educación a sus adversarios políticos y de agradecer sus aportaciones, un ejemplo. Durante una reunión de la Comisión de Sanidad del Congreso de los Diputados, dirigiéndose al representante de VOX, nada menos, Juan Luis Steegmann Olmedillas, dijo: El médico que lleva usted dentro me ha enseñado cosas y se lo quiero agradecer. A Guillermo Díaz (Ciudadanos), le agradeció su permanente actitud de querer ayudar y de la señora Josune Gorospe (PNV), resaltó su tono constantemente constructivo y su sensatez.

No ofende el que quiere, sino el que puede, y ustedes no pueden, pues con sus palabras se deshonran ustedes mismos cuando intenta tachar a Salvador Illa de Ministro filósofo.

Quiero terminar mencionado una cita del emperador Marco Aurelio, que, mal entendida, alguno de sus detractores intentaron utilizar en contra del Ministro sin caer en la cuenta de con ella no hacían otra cosa que alabar su actitud y buen talante (la ignorancia es muy atrevida): La sabiduría es el arte de aceptar aquello que no puede ser cambiado, de cambiar aquello que puede ser cambiado y sobre todo de conocer la diferencia. Pues eso, aprendan a amar la sabiduría. Más filosofía y menos mala leche.

Y por hacer de nuevo referencia a Quino, creo que al igual que Manolito, Salvador Illa podría contestar a todos sus mal educados críticos: Los cheques de tus burlas no tienen fondos en el banco de mi ánimo.

 


[1] La obra fundamental de Newton, Principios matemáticos de filosofía natural (1687) contiene las tres leyes del movimiento (ley de la inercia, ley de las aceleraciones proporcionales a las fuerzas y la ley de la igualdad de acción y reacción) de las que se infieren gran número de consecuencias que constituyen los cimientos de la mecánica y física clásicas.

[2] Filosofía deriva del griego fileîn = amar y sofía =sabiduría’