Viernes, 30 de octubre de 2020

El arte del pueblo

“Pienso que una obra de arte debería dejar perplejo al espectador, hacerle meditar sobre el sentido de la vida” (Antonio Tapies)

Antes de querer explicar este tema del arte y el pueblo, sería prudente tratar de entendernos sobre la significación que se da al arte. Creo que la cosa no será fácil, dado las divergencias que surgieron para definir el indefinible objeto de nuestras preocupaciones:

Muchas definiciones han sido escritas ya, sin poder aun satisfacer por completo a los interesados. No se pretende aquí de resolver el infinito artístico, ya que, para cada uno, el arte toma un sentido diferente donde se mezclan la aspiración individual, el temperamento particular, el carácter privado, las disposiciones originales y propias del espíritu de cada uno, las extravagancias y singularidades de los sentimientos de todos. Juzgar el arte o definirlo es una pretensión, puesto que se nos escapa por todas las mil diversidades de riquezas de formas, de colores y de interpretaciones. El valor del arte, no será porque no se ha escrito mucho de arte;  sin embargo, la  razón de ser, nos demuestra que el arte no es una cosa sencilla y que ninguna teoría  podría resumirla integra en las fórmulas de aplicaciones universales que existen, bajo el impulso de ideas siempre renovadas.  Carlos Hotz decía: (el arte íntimamente ligado a los hombres por todo aquello que en ellos se encuentra y que a su alrededor se manifiesta; todo lo que provoca su actividad, aumenta su entusiasmo, les causa alegría o dolor).

 Las perturbaciones que modifican su situación repercuten en forma ya individual, ya colectiva—sobre el arte-, tanto sobre el esfuerzo del individuo productor—el  artista—, que por influencia  ejerce sobre el individuo receptor—el público—, bien sea este la muchedumbre o el circulo reducido formado de amigos o amateurs, a los cuales se destina la obra de arte y que son llamados a apreciar su mérito y a participar de su emoción. iY, los hay que pretenden separar el arte del pueblo, y los hay que quieren denegarles afinidad, cuando se compenetran el uno al otro!. Definir el arte, es definir la vida, pintar el humano ya que el arte no es sino la expresión de un concepto de la belleza, sobre la vida  espiritual de los hombres y de las cosas.

Considerar bella la vida, es ver en ella lo que tiene, o, lo que podría tener de agradable de grande, de armonioso, de desinteresado, es buscar en ella una perfección en la forma de expresar el pensamiento, el sentimiento”. En una palabra, es considerarla superior a los hábitos que reglamentan nuestra existencia diaria, apreciarla en sus manifestaciones favorables a nuestra satisfacción y a nuestros deseos, o idealizarla, imaginándola bajo nuevos aspectos, aquellos de los que quisiéramos verla adornada. Y entonces podemos pensar que el arte es un órgano del progreso humano. Definido de este modo, y dejando a todos libres de interpretar lo expuesto de los modos más diversos; permitiéndome las reservas que me imponga el intimo escoger de mis holgazanerías artísticas, identifico el arte al pueblo, y, haciéndolo, exalto las fuentes estéticas que forman esta fuerza social que mañana será una energía en la lucha y la liberación de los pueblos que aspiran a un perfeccionamiento que les lleve a la justicia, a la libertad y a la fraternidad.

Cada uno llevara su piedra para edificar el monumento libertador. Hay que percatarse de que el arte es esencialmente una técnica de representación y de interpretación, no pueden dejar de extasiarse y admirar las obras maestras de la Pintura, de la Escultura y de la Arquitectura.

 Al querer tratar -el arte y el pueblo-  se ensancha el debate, sabiendo cuanto se entremezclan. Tolstoi escribió un día; La ciencia y el arte son tan necesarios como el pan y el agua. Tenía razón, y los tiempos por que atravesamos enseñan a donde hemos llegado y también las esperanzas que nos son permitidas. ¿Es causa perdida la creación de las escuelas de enseñanza superior, y la fundación de un conservatorio de música, demandadas por el pueblo?

¿Dónde está la causa perdida, cuando Antonio Machado escribe?; El pueblo defiende al porvenir y al pasado”. Los museos son el recinto de la historia del espíritu, El pueblo monta la guardia en el Museo del Prado, en la Biblioteca Nacional en el Ayuntamiento de Madrid  el palacio del duque de Alba etcétera… Numerosos son los testimonios que confirman cuanto fueron protegidos los tesoros artísticos de España. Y esto es lo que demuestra la relación entre el pueblo y el arte, y esas relaciones han de aumentarse a medida que se desarrolle el impulso revolucionario de los pueblos hacia las aspiraciones de libertad y justicia social. El arte pertenece al pueblo, es preciso que eche raíces en lo más profundo de las personas de toda índole y condición, es menester que el arte les una y enaltezca sus sentimientos, sus pensamientos y su voluntad. Arte y pueblo florecen juntos. A veces estamos tan politizados, tan absortos y temerosos por los acontecimientos de cada día, que perdemos la perspectiva, nos ahogamos en lo banal, y no vemos el arte, la belleza, el color y la alegría que circula a nuestro alrededor. Así perdemos calidad de vida, y nos dejamos arrastrar por la tristeza… O no.

                Fermín González salamancartvaldia.es                  blog taurinerÍas