Viernes, 30 de octubre de 2020

Las lágrimas de Mafalda 

Mafalda se ha quedado huérfana. Su padre, Joaquín Salvador Lavado Tejón, más conocido como Quino, argentino de origen y con nacionalidad española desde 1990, pensaba que le gastaban una broma cuando le hablaban de la pandemia, pero fuera por el virus, fuera por otras causas, lo cierto es que la Muerte lo llamó a filas el pasado miércoles a los 88 años de edad. Hoy la imaginamos diciendo entre lágrimas: “No quiero sopa, pues se murió el que me la quería dar”. Y para consolarla, ¿qué mejor que recordar algunas de sus mejores frases?

“La vida es linda, lo malo es que muchos confunden linda con fácil”.

“Sí, ya sé, hay más problemólogos que solucionólogos. Pero ¿qué vamos a hacerle?”

 “Paren al mundo, que me quiero bajar”.

“No es cierto que todo tiempo pasado fue mejor. Lo que pasaba era que los que estaban peor todavía no se habían dado cuenta”.

“¿Por dónde hay que empujar este país para llevarlo adelante?”

“Lo malo de la gran familia humana es que todos quieren ser el padre”.

"Si no haces cosas estúpidas cuando eres joven no tienes nada de que sonreír cuando estás viejo".

 

"Algunos me aman por ser como soy, otros me odian por la misma razón, pero yo vine a esta vida a tratar de ser feliz ¡No a complacer a nadie!"

“Dicen que el hombre es un animal de costumbres, más bien de costumbre el hombre es un animal”.

“Todos creemos en el país, lo que no se sabe es si a esta altura el país cree en nosotros”.

“¿No sería mas progresista preguntar dónde vamos a seguir, en vez de dónde vamos a parar?”

“¿No será acaso que esta vida moderna está teniendo más de moderna que de vida?”

“¡Sonamos muchachos! ¡Resulta que si uno no se apura a cambiar el mundo, después es el mundo el que lo cambia a uno!”

“Mas que planeta, éste es un inmenso conventillo espacial”.

“¿Y por qué habiendo mundos más evolucionados yo tenía que nacer en este?”

“Cada ministerio con su mini-histeria”.

“Lo peor es que el empeoramiento empieza a empeorar”.

“Está bien que nos hayas hecho de barro, pero ¿por qué no nos sacás un poquito del pantano? (rezando)”.

 “Tenemos hombres de principios, lástima que nunca los dejen pasar del principio”.

“El problema de las mentes cerradas es que siempre tienen la boca abierta”.

“¿No sería hermoso el mundo si las bibliotecas fuesen más importantes que los bancos?”

“¿Qué habrán hecho algunos pobres sures para merecer ciertos nortes?”

“El problema es que hay más gente interesada que gente interesante”.

“Lo ideal sería tener el corazón en la cabeza y el cerebro en el pecho. Así pensaríamos con amor y amaríamos con sabiduría”.

“¿Y no será que en este mundo hay cada vez más gente y menos personas?”