Lunes, 28 de septiembre de 2020

Consulta solicitada

- Buenos días Anselmo. Me da la impresión, así a primera vista, que hoy estás bastante cabreado… ¿Es así?

- Lo estoy, lo estoy señor Manuel (ver foto).  Y le aseguro que se me acabarían los calificativos (ninguno apto para menores), si tuviera que definir lo que siento en estos momentos respecto a la respuesta a un asunto que me atañe directamente.

- ¡Me dejas intrigado e expectante!

- Si lo voy a contar, pero lo haré como si fuera un cuento... Era una vez, concretamente el 27 de abril 2020, cuando hice la petición/prueba a la Unidad de Especial Neurología-.  A través de mi médico del Centro de Salud Garrido Norte.

Mi médico, pienso que con buen criterio a las pruebas aportadas, puso en su informe ‘Prioridad Preferente’ y el motivo de la Consulta: ‘Paciente que en varias ocasiones presenta pérdida de visión sin preferencia izquierdo o derecho y en otras ocasiones bilateral con sensación de presión. La última hace una semana’. Ruego valoración. Un saludo.

Pues estamos en fecha de 2 septiembre 2020 y aún no me ha llegado ninguna notificación al respecto para ir a Nefrología del Hospital Clínico (Ver foto. J. A Vicente).

- Vamos… ¡Qué te podías haber muerto! ¿Cómo te encuentras?

- Pues hombre, bien, dentro de lo que cabe. Pues he tenido varios “episodios” de pérdida de visión momentánea en ambos ojos desde el día 27 citado. Los he anotado para, llevarlos al día, cuando me den cita con pelos y señales. El momento en que me dio, día, tiempo que duró. Y que los doctores que me atiendan vean que no es “un cuento” esto que me pasa. Todo ello si no tengo que ir a Urgencias antes.

- ¡Me dejas asombrado!

- ¡Pues imagine como estaré yo!

- Bueno… Veo que a pesar de todo conservas el sentido del humor.

- Y, ¿qué voy hacer señor Manuel?. Cuando hice la susodicha petición, que resultó ‘Preferente’ yo tenía 85 años de edad, ahora tengo-86. ¿Dónde voy a reclamar? Y, ¿para qué? Ya soy muy mayor. Me lo tomaré con resignación y que la Providencia decida.

- Insinúas que por ser mayor… ¿Eres menos ‘Preferente’?

- ¡Dios me libre de pensar en semejante desatino! Indudablemente ya “semos” muy mayores y tenemos nuestras carencias. Yo me he preguntado últimamente más y se que usted también; ¿Cuándo empieza la vejez? Pues hay ejemplos contrastados de que a los 40 años de edad hay personas que ya han traspasado el umbral. Evidentemente hay también otro tipo de seres humanos que cuando llegan a una edad avanzada, ello se les hace insoportable.

- Es que es así. Además yo pienso que envejecer desde que la Ciencia investiga tanto, no tiene mucho misterio, pues nuestras células no dejan de renovarse. Con cada división se produce un acortamiento de los extremos protectores o…

- Para… para ¡Vaya rollo! Yo sólo me conformo,  con tener salud y no tener dolores.

- ¿Sabe usted señor Manuel? Ahora soy mayor. Pero cuando no lo era; me “dedicaba” mucho tiempo en hacer entrevistas para Prensa, Radio y Televisión-; a personas mayores, muchas de ellas sabias y nunca dejé de asombrarme de su capacidad intelectual a pesar de sus muchos años. Uno de ellos me impresionó vivamente: Enrique Herrero, que tenía 95 años cumplidos. Decía yo en el principio del artículo: “A mí, de mayor me gustaría llegar a la edad del señor-Enrique-, con la vitalidad y  raciocinio que él tiene”. Días pasados veía yo en televisión una serie en los límites de la realidad, en un episodio dirigido por Spielberg, y donde un personaje mayor de raza negra a la pregunta de ‘¿Por qué era feliz?’ a pesar de la avanzada edad que tenía, contestó: “Pues porque me di cuenta que debía ser consciente de tener mi verdadera edad y mantener una mente joven”. Pues eso.

*NOTA. Lo que me he permitido contar hoy no es un cuento, aunque lo parezca. Es una absoluta realidad. Espero poder contaros la segunda parte feliz: ‘En la que llega un príncipe, besa a la princesa dormida y esta despierta y le dice emocionada’   ¡Por fin has llegado!

En este caso (pero menos bucólico) yo diría lo mismo cuando me llegue la notificación de la consulta solicitada a Nefrología… ¡Por fin has llegado! Y el cuento se habrá acabado. Pues eso.