San Roque, sí, pero de otra manera

 

Reparando la historia sanroqueña, no he llegado a encontrar una celebración del Patrón como la de este año. Pestes hemos soportado infinidad, incluso más fatales, pero menos duraderas, sin embargo, tan calamitosas para la economía como esta, pocas. Algunos años, no ha habido toros; en cambio, sí ha habido jarana, fiesta, misas, procesión del Santo, loa, bailes, jarreo por las distintas tabernas y calles concurridas de personal y alboroto.

Este año, la pandemia nos ha llenado de tristeza, y nuestras calles de soledad y silencio, y nos ha obligado a concentrarnos en familia y a que los encuentros con amigos y paisanos haya sido sin abrazos y sin afectos, con saludos empañados por el vaho de un trozo de tela.

A pesar de todos los inconvenientes, se ha puesto buena cara y nos hemos esforzado por que los días de san Roque se hayan revestido de la emoción de siempre, y, en buena parte, se ha conseguido. Los actos masivos de la semana grande no se han podido conmemorar; pero el Ayuntamiento se ha esforzado porque la cultura, traducida en proyecciones de películas, en exposiciones de pintura y escultura, el concurso de pintura “al aire libre”, en representación de cuentos infantiles, en recitales musicales, actividades deportivas y concursos, como el que impartió el grupo Adobe en la plaza Mayor, el 14 de agosto a las 22;30. Respetando los aforos y medidas de seguridad y desinfectando sillas y instrumentales antes y después de cada acto.

Y, en su programación ha incluido eventos de raigambre y tradición como la proclamación de la Corte de honor de las fiestas, que ha sido representada, este año, por las bellezas de Lucía García Hernández, Reina, y por las damas, Alba Carabias Blázquez, Paula Gómez Zaballos, Mª Eugenia Cubillo García y Lidia Ejarque Bueno; y por el Rey, Sergio Jiménez Hernández, y los caballeros, Miguel Caballo Barsanti, Adrián Hernández Hernández, Alejandro Izquierdo Jiménez y Mario García Domínguez.

El pregón de san Roque 2020, a cargo de Azucena Bautista Hernández, médico internista del Hospital “La Princesa”, de Madrid. Ambos actos tuvieron, como sede, la plaza de toros, y concluyó el evento con la iluminación festiva de san Roque 2020, pero son cohete anunciador.

 Las misas solemnes en honor del Santo se celebraron a las 12.00 y a las 19.00 horas. Y como la norma prohibía toda actividad masiva, el párroco, don Fernando, y el Ayuntamiento acordaron organizar un encuentro con San Roque en la iglesia, en el horario de 13.00 hasta las 19.00 horas, de forma ininterrumpida. De su organización, se encargaron un grupo de voluntarios y el Ayuntamiento, en turnos de seis personas.

Quienes han tenido un protagonismo sobresaliente en estos días de fiestas han sido el grupo Adobe y los alumnos de la Escuela de Música. Se han encargado de llenar nuestras calles de una ambiente de fiesta y de alegría. Han sido capaces de arrancar de nuestra tristeza una sonrisa festiva. Pero han conseguido, con la complicidad del Ayuntamiento, acercar la charrá de san Roque a todos los hogares del pueblo. San Roque no ha recorrido el itinerario tradicional, en cambio, la charrá no se ha resistido y ha querido saludar a todos los vecinos, que han querido acompañarla en sus ritmos con la emoción y exaltación al Santo que desprende. Emoción desbordante que no se resistía a fluir por las comisuras de nuestros rostros.

El final de cada pieza terminaba con el tradicional ¡Viva san Roque! Y con la gratitud más sincera a los músicos.

San Roque sí, pero de otra manera.