Jueves, 22 de octubre de 2020

Sin material para las PCR necesarias en Salamanca

Hace un par de semanas salió a la luz la noticia de que la Junta no había proporcionado al Complejo Hospitalario de Salamanca los reactivos necesarios para poder realizar con plena normalidad todas las pruebas PCR necesarias en el contexto de la pandemia que estamos viviendo, y que no estarán disponibles hasta que entremos en septiembre.

Y es que, el Sacyl ha llegado a saltarse en el caso salmantino el protocolo de hacer dos pruebas (una con inmediatez y otra a los diez días) a los contactos de aquellos positivos que se hubiesen detectado, haciendo solo la segunda exigida por el protocolo, una vez pasados los diez días, y suprimiendo la primera exigida por dicho protocolo a las horas de ser catalogada una persona como contacto de un positivo.

Por otro lado, al no haber dotado al Complejo Hospitalario salmantino de los reactivos necesarios para poder hacer las PCR, una de las “soluciones” que ha llevado a cabo la Junta ha sido la de trasladar diversas pruebas de tipo PCR hechas en Salamanca al hospital de Segovia para su análisis allí, ya que el centro hospitalario segoviano tiene dichos reactivos por encima de sus necesidades ordinarias, y según la Consejería de Sanidad de la Junta de Castilla y León, en la comunidad autónoma se “trabaja en red”.

Asimismo, la Universidad de Salamanca se ha comido parte del “marrón” de no haber dotado la comunidad autónoma al hospital salmantino del material necesario para el análisis de las PCR, derivándose parte de las pruebas para su análisis a los laboratorios que posee la institución universitaria, prometiendo la Junta como compensación que se enviará al Complejo Hospitalario de Salamanca un nuevo robot para el análisis de pruebas PCR.

Entretanto, desde la Consejería de Sanidad de la Junta han apostillado que con los contactos estrechos de los positivos por covid “no se ha cambiado la actitud, ya que tienen que mantener aislamiento obligatorio los primeros 14 días”, justificando de esta manera que se hayan estado saltando en Salamanca el protocolo de hacer una primera prueba al catalogarse a alguien como contacto del positivo.

Desgraciadamente, desde el Ayuntamiento y la Diputación de Salamanca no ha habido reacción ante esta actitud de la Junta, como tampoco la hubo ante los retrasos en la ejecución del nuevo hospital o ante la escasez de rastreadores que daba inicialmente en su reparto la Junta a la provincia de Salamanca, y como tampoco la hubo al suprimir el gobierno autonómico hace unos meses los servicios de urgencias hospitalarias en el hospital Virgen del Castañar de Béjar, y que siguen sin ser restituidas.

Y es que, en materia sanitaria, en lo que concierne a Salamanca, está habiendo un maltrato por parte de la Junta de Castilla y León, especialmente evidente en los últimos meses, y ante estos hechos, es necesario que las instituciones salmantinas empiecen a reaccionar y defiendan de una vez los intereses de la provincia, que deberían estar por encima de los intereses de sus partidos políticos.

Por todo ello, la pasividad ante un trato discriminatorio no debe ser la actitud de nuestros gobernantes, que deberían exigir una igualdad de trato para con Salamanca, y que no sigamos dando más pasos hacia atrás, que ya llevamos unos cuantos dados. Defiendan Salamanca por encima de las siglas y de los sillones, y especialmente si se trata de cuestiones relacionadas con la sanidad.