Miércoles, 30 de septiembre de 2020

El claustro de Las Úrsulas, la pequeña joya escondida del centro de la ciudad

Obra de García de Quiñones, de planta cuadrada y dos alturas, se suma a las espacios visitables junto al museo, cobijado por dos impresionantes artesonados, la iglesia y la exposición de escultura 
Claustro de Las Úrsulas en Salamanca

‘La ciudad de las torres’ de Miquel Navarro, bajo las bóvedas góticas de la iglesia, recibe al visitante que cruza las puertas del antiguo convento de la Anunciación, más conocido como Las Úrsulas de Salamanca, convertido en museo gracias a un convenio de la Fundación de las Edades del Hombre con la Federación del Sagrado Corazón de Jesús de las Hermanas pobres de Santa Clara (Clarisas) para gestionar los espacios deshabitados de la orden. Ubicado en el centro de la ciudad, atesora cinco siglos de historia y custodia una pequeña joya que por primera vez este verano abre sus puertas al público, el claustro del monasterio

Con la reapertura del Museo tras el estado de alarma - y siguiendo las recomendaciones sanitarias como aforo restringido al cincuenta por ciento y uso de mascarilla obligatorio en todo el recinto-, la Fundación Las Edades del Hombre ha incorporado a la visita turística el claustro obra de García de Quiñones en torno a 1790. En lugar de reformar el ya existente, se optó por levantar uno nuevo. El claustro tiene una planta cuadrada de 27 metros de lado y dos alturas. La planta superior se encuentra cerrada con ventanas. 

“En todo este espacio claustral”, tal y como puede leer el visitante en uno de los paneles informativos, “se percibe un deseo de desornamentación que se acomoda a las nuevas tendencias clasicistas. Prácticamente los únicos elementos decorativos existentes se corresponden con los antepechos de tracerías góticas, que se reutilizaron aquí procedentes del claustro anterior”. 

Este espacio, en el que se impone el silencio blindado por los muros de piedra, ha pertenecido durante siglos a la clausura de la comunidad de religiosas, por lo que su apertura supone una gran oportunidad de conocer uno de los tesoros del patrimonio salmantino más desconocidos hasta el momento.

El convento de Las Úrsulas fue fundado en el siglo XVI por el Arzobispo Alonso de Fonseca. La iglesia es de estilo gótico con una nave cubierta con bóvedas de crucería estrellada y ábside poligonal. En el interior se conservan importantes muestras de arte religioso, entre las que destaca el sepulcro de mármol en forma de túmulo de Don Alonso de Fonseca, labrado por Diego de Siloé.

Museo 

Este pequeño museo está cobijado por dos artesonados de los siglos XV y XVI. La pieza más espectacular es una rinconera de Morales titulada ‘El Divino’, junto con otras tablas atribuidas a Juan de Borgoña. Otras piezas que pueden verse en el museo son una colección de pinturas hispanoflamencas, cantorales y órganos barrocos.

‘La ciudad de las torres’

Obra del escultor valenciano Miquel Plaza, la muestra es una composición de torres oxidadas de más de dos metros y casi uno de diámetro con muchos de los rasgos característicos de su obra como los conos. 

El museo, la exposición de escultura, la iglesia y el claustro están abiertos de martes a domingo, de 11 a 14 horas a un precio de dos euros.