Sábado, 15 de agosto de 2020

¿Una moderna Avenida de la Merced para el peatón?

Foto de la visita del Alcalde, publicada en el twitter oficial del Ayuntamiento.

Hace unos días el alcalde visitó la “modernización” de la Avenida de la Merced “para dotarla de unos servicios urbanos modernos y eficientes, además de aumentar el bienestar, la comodidad y seguridad vial de conductores y peatones. Así, aumentará el espacio destinado al peatón y al ciclista en detrimento de uno de los dos carriles de la calzada que hasta ahora existían en la vía”, dice la nota oficial. Es llamativo lo que puede dar de sí un carril de tráfico de 3 metros de ancho: carril bici bidireccional e incluso ampliar aceras.

En esta imagen se aprecia el verdadero estrechamiento de la calzada. El carril resultante parece más ancho de lo habitual.

Esa nota antes detallaba “habrá nuevo firme en la calzada y 101 aparcamientos con materiales más resistentes para una mayor duración en el tiempo”. Y no olvidemos los 78 árboles nuevecitos (que no podemos sumar en su totalidad porque alguno “viejo” se desvaneció). Por si acaso, no se reduce la abundante oferta de aparcamiento de esta zona de la ciudad.

Desde luego la actuación se concibió antes de la actual y pertinaz pandemia, y han resistido la tentación de hacer referencia a la misma como ya hicieron sin venir a cuento. Pero ¿es lo que necesita el norte de Salamanca? Recordemos su falta de escrúpulos para usar con frecuencia la palabra sostenibilidad y otras parecidas. A pesar de significar lo contrario que no corrige esta actuación: reducir el uso del coche e impulsar el encuentro y la convivencia de las personas.

Espacio público delante de la Plaza de Toros.

Visto el estado de los espacios públicos del norte salmantino, parece necesitarse más espacio para eso que aparcamiento. No olvidemos el aumento de su oferta en solares o en la carretera de Zamora. Además, el enlosado del entorno de la Plaza de Toros proscribió los hasta entonces habituales juegos infantiles. Y aunque es innegable que el verde ha crecido, salvo excepciones no consiguen ser esos lugares de convivencia y juegos.

Plaza de la Concordia, antiguo cuartel de Caballería.

Perdida la posibilidad de convertir el antiguo solar del Cuartel de Caballería en un gran espacio público y arbolado, la verdadera necesidad urbanística, se podía haber repensado el entorno de la Plaza de Toros para atenuarlo. Esta instalación ni siquiera se usa quince días al año, pero lo condiciona todo el año. Reutilizar la Avenida de la Merced para el ciudadano a costa de los coches no hubiera generado problemas, es un mero aparcamiento donde ya hay demasiada oferta. Ahora lo seguirá siendo, pero más vistoso y moderno.

Junto a la Calle de La Bañeza, a la derecha, y la Avenida de Salamanca, a la izquierda, quedan estos duros jardines.

Desaprovechamos una nueva oportunidad de recuperar espacio para la gente, en detrimento de peligrosas máquinas que nos confinan en los espacios reducidos de las aceras. La presumida apuesta por la sostenibilidad de nuestro perenne Ayuntamiento vuelve a parecer una quimera, si no se limita el aparcamiento para aumentar el espacio de las personas. Aunque a la vista de sus actuaciones postcovid y las de otras ciudades, no es nada sorprendente.