Viernes, 7 de agosto de 2020

No destape cual Pandora (Iglesias) el tarro de"las esencias"...

Realmente es asombroso la admiración subliminal que se desprende de sus comentarios, sobre la figura de Franco, por mucho que lo niegue, ¿que haría con su vida sin él?, estaría en el más absoluto desamparo, sería un eterno aburrimiento por mucho que lo intenten vilipendiar sus palabras. Lo suyo es meridiano, digno de estudio psiquiátrico. Recuerda la frase de su admirado Lenin: “La mentira es nuestra arma principal”  Aplique la ruda.

Es vergonzoso que intenten sacar rédito (después del tortazo dado en Galicia y Vascongadas) de la tragedia que ocasionó y sigue en activo el coronavirus. No duda en mezclar churras y merinas para hablar de la Desmemoria Histórica. Invención de su admirador ZP. En una iniciativa registrada en el Congreso de los Diputados, la formación que usted preside, lleva el sectarismo a extremos increíbles. La actual pandemia ha tenido una mayor incidencia entre las personas mayores, entre las que se encuentra toda una generación que sufrió́ las consecuencias del Golpe de Estado del 18 de julio de 1936, la guerra y la prolongada Dictadura franquista; durante este periodo hemos perdido a referentes de la lucha democrática y por las libertades, mujeres y hombres, muchas de ellas personas anónimas, otras conocidas, todas ellas merecedoras de un agradecimiento colectivo”. En contraste con los valores de quienes lucharon por las libertades en nuestro país y de quienes han dado un ejemplo de servicio público en los momentos más dificiles, hemos asistido durante estas semanas a una campaña de desinformación interesada desde la extrema derecha Estos ataques a la democracia son lamentablemente respaldados por una falta de condena y de memoria que está quebrando la sociedad: La gente que no conoce su historia está condenada a repetirla. Dixit

Cuidadín, cuidadín Iglesias, no destapemos el tarro de las esencias que igual ocurre como a Penélope

Es una frase muy recurrida tanto para el desamor Bécquer, Larra, como en política, Napoleón, Alejandro Magno.… la que usted menciona y arriba cito. Olvida cual es el verdadero autor,  nada más ni menos que Confucio, filósofo. Nacido en el año 551 a.C, le tocó vivir en una época caracterizada por el desorden y el caos. El templo y el cementerio de Confucio y la mansión de la familia Kong en Qufuprovincia de Shandong en China, hoy   Patrimonio de la Humanidad. 

Según ha llegado hasta nuestros días, en uno de sus viajes, Confucio y sus seguidores se encontraron a una mujer llorando desconsoladamente. La mujer estaba sentada y nada parecía poder calmarla. Le preguntaron por qué lloraba. La mujer contó que en ese mismo lugar un tigre había matado a su esposo y a su hijo, cuyas recientes pérdidas lloraba. A todos les sorprendió que se quedara allí ya que el tigre bien podría volver al lugar y devorarla también a ella. La mujer, cuando le preguntaron por esta cuestión, respondió ¿”A qué sitio podría irme”? Si me marcho puede que encuentre a un gobernante más cruel. Confucio se quedó pensativo

Foto: Templo de Confucio