Viernes, 7 de agosto de 2020

Obituario

El filólogo clásico y Premio Nacional de las Letras en 2012, Francisco Rodríguez Adrados, Nacido en Salamanca en 1922, Francisco Rodríguez Adrados cuenta con una vasta trayectoria intelectual que le sitúa en un puesto de honor dentro de la cultura española de los últimos años, ha fallecido el martes, 21 de julio, en Madrid a los 98 años, según ha confirmado a Efe la Real Academia Española (RAE), institución en la que ingresó en 1991 con el discurso titulado 'Alabanza y vituperio de la lengua'. Francisco Rodríguez Adrados (Salamanca, 1922) ha muerto en la madrugada de este martes en la capital española, donde desarrolló su carrera como doctor en Filología Clásica por la Universidad Complutense y como catedrático de Griego del Instituto Cardenal Cisneros de Madrid, de la Universidad de Barcelona y de la Universidad Complutense, de acuerdo con lo que informa la RAE, donde ocupó la silla D.

Según ha declarado el director de la Real Academia, Santiago Muñoz Machado, en nombre de la corporación, la muerte de Rodríguez Adrados supone una "gran pérdida", ya que se trata de un "intelectual y humanista con proyección universal, autor de referencia en todo el mundo en las disciplinas que ha cultivado y académico admirable que ha participado muy activamente en los trabajos de la RAE durante treinta años".

Doctor honoris causa por las universidades de Salamanca, San Pablo CEU (Madrid) y Panamá, y académico de número de la Real Academia de la Historia, Francisco Rodríguez Adrados fue también miembro de la Academia Argentina de Letras y de la Academia de Atenas, presidente de honor de la Sociedad Española de Estudios Clásicos, director de la revista 'Emérita' y director de honor de la Revista Española de Lingüística. También estuvo al frente del Diccionario griego-español y de la colección Alma Mater de clásicos griegos y latinos.

Rodríguez Adrados, a quien el doctor de Filosofía Clásica y ex diputado del PP Emilio del Río ha calificado como "el último de una generación de titanes"

Entre sus numerosas obras, recomiendo; El río de la literatura, Orígenes de la lirica, Fiesta, comedia y tragedia…  A menudo olvidamos la gratitud, el tributo más elevado que podemos rendir a quienes nos dejaron la sabiduria. DEP Maestro, gracias.