Sábado, 15 de agosto de 2020

Alerta por la proliferación de topillos en Peñaranda, Las Villas, la Armuña y Alba

La OPA avanza que se convertirá en plaga en las próximas semanas y los daños serán irreparables si no se controlan a tiempo

 

ASAJA Salamanca ha alertado este lunes, 13 de julio, sobre el creciente número de topillos en la provincia de Salamanca. Además, la organización agraria insiste en que “si no se toman medidas de control, se convertirán en una plaga que causará daños irreparables”.

A la amargura de los bajos precios en el cereal, ahora se le añade los daños por estos roedores que los agricultores se encuentran en sus tierras por esta época de cosecha. La zona de Peñaranda de Bracamonte, La Armuña, Las Villas y Alba conformas las zonas donde está a punto de convertirse en una plaga en los próximos días. Los topillos están dañando al cereal y en Peñaranda, sobre todo, atacan a forrajes como la alfalfa; lo que supone un duro golpe a la ganadería de la zona ya que se utiliza para la alimentación animal. También se están cebando con otros productos en regadío como la patata y la remolacha; y las huertas están saturadas de topillos.

La presencia, en las comarcas de Ledesma y Campo Charro, de estos roedores es menor, pero, también preocupante pues, según el sondeo realizado por la OPA, en el último mes han proliferado a pasos agigantados y pronto se convertirán en plaga como al este de la provincia.

Guijuelo, Béjar y la Sierra de Francia apenas presentan daños por topillos, pero a los agricultores les inquieta que vayan entre los traslados de paja y causen más daños, como ya sucedió en años anteriores.

ASAJA Salamanca pide a las administraciones que realicen algún tipo de control para estos roedores que se multiplican en pocos días y causan estragos al campo salmantino. Además, insiste en que se amplíe el porcentaje del seguro, ya que, en la actualidad si no dañan el 20% de la parcela, no entra en la cobertura. ASAJA recuerda que uno de los motores principales de la economía salmantina es la agricultura y, aunque suponga menos del 20% el daño por topillos, equivalen a numerosas hectáreas.