Lunes, 6 de julio de 2020

Portugal mantendrá un estado de alarma atenuado en cinco concejos de Lisboa con elevado índice de nuevos contagios

Amadora, Sintra, Loures, Odivelas y Lisboa constituyen ahora el epicentro de la pandemia en el país vecino

Monumento a los Descubrimientos en Lisboa, con el Puente 25 de abril al fondo/ Foto: MARTÍN-GARAY

Hay cinco concejos del área metropolitana de Lisboa donde se sitúa actualmente el epicentro de la pandemia en Portugal. Se trata de Lisboa, Sintra, Odivelas, Amadora y Loures.

Desde hace dos semanas se han producido varios brotes en estos concejos, identificándose varias cadenas de trasmisión que las autoridades sanitarias reconocen tener “dificultades para controlar”, según declaraciones de la ministra de Sanidad, Marta Temido.

Con el objetivo de controlar estos brotes, el estado de calamidad actualmente vigente en Portugal se prolongará en esta zona más allá del próximo jueves, cuando está previsto que el Consejo de Ministros declare su finalización en el resto del país. Además, se implementarán medidas adicionales sobre las actualmente recogidas en el estado de calamidad.

La decisión ha sido comunicada por el primer ministro António Costa al término de la reunión que durante la mañana de este lunes ha mantenido con los alcaldes de estos cinco concejos y con la ministra de Sanidad con el fin de evaluar la situación y tomar una decisión al respecto.

Entre las medidas que se mantendrán o implementarán en estos municipios de la región de Lisboa y Vale do Tejo está la prohibición de reuniones de más de 10 personas, el cierre de todo tipo de establecimientos comerciales a las 20 horas, salvo los restaurantes exclusivamente para el servicio de cenas, no en lo que respecta al “servicio de bebidas”, es decir, que bares y cafeterías cerrarán a las 20 horas; se incrementará la presencia en las calles de las fuerzas de seguridad, particularmente en las zonas comerciales y de ocio para fiscalizar que las normas de aforo y circulación se cumplen.

Las medidas afectan a los concejos de Amadora y Odivelas en su totalidad y a 15 ayuntamientos de los concejos de Loures, Sintra y Lisboa, aunque a la finalización de la reunión aún existían dudas sobre su aplicación en dos de ellos.

Entrarán en vigor a las 00h00 de este martes. Antes de la reunión existía la posibilidad de establecer un cordón sanitario, pero finalmente el gobierno junto con los alcaldes de estos municipios ha optado por no implantarlo. Al tratarse de barrios y ciudades dormitorio, con una alta densidad demográfica y mucho tránsito diario de personas hacia la capital, las autoridades han considerado la opción del cerco sanitario como no proporcionada, además de un “inconveniente para la actividad económica”, en palabras del primer ministro Costa.

De la evolución durante los próximos días dependerá hasta cuándo se mantienen estas medidas y si se endurecen o no. El presidente de la República, Marcelo Rebelo de Sousa, ha manifestado al respecto que apoya “cualquier decisión del gobierno que tenga como objeto impedir el descontrol de un proceso que estaba siendo cuidadosamente controlado”.

Después de haberse mantenido una incidencia lineal durante gran parte de la pandemia, ahora en Portugal preocupa la evolución que la propagación está teniendo durante las últimas semanas.

Por otra parte, también ha sido anunciado el refuerzo de personal sanitario en las unidades de salud de la región de Lisboa. El secretario de Estado de Sanidad, António Lacerda Sales, ha comunicado que está bajo vigilancia la ocupación de algunos hospitales en Lisboa y su área, con porcentajes de ocupación muy diferentes entre ellos, pero rondando el 80% de media.

La región de Lisboa y Vale do Tejo alcanza hoy 16.762 casos acumulados. Desde hace algo más de dos semanas, la Gran Lisboa ha registrado la mayoría de nuevos contagios. De los 259 nuevos casos reportados este lunes, 164 corresponden a esta zona, lo que supone el 63% de los contagios contabilizados en las últimas 24 horas en Portugal. Un porcentaje, sin embargo, inferior a la media de las últimas semanas, cuando estuvo alrededor del 90% del total de nuevos casos diarios del país.

Sintra, Amadora, Lisboa, Odivelas y Loures presentan una ratio de contagio de 154 nuevos casos por 100 mil habitantes en las últimas dos semanas.

Entre los cinco concejos suman 1,4 millones de habitantes. De los cinco, la capital es la que presenta un porcentaje un poco menos preocupante.

Entre la ciudad de Lisboa y el total de municipios que conforman su área metropolitana aglutinan una población de 2,8 millones de habitantes.

Desde hace semanas, el número de nuevos contagios sube en esta región, a contracorriente de lo que sucede en el resto del país. Ello impide que la curva general adopte una tendencia descendente. Con todo, nuevos rebrotes se han producido también de forma localizada en otras regiones.

Sobre la razón de estas cadenas de contagio en la región lisboeta los responsables sanitarios aún no han dado una explicación. Se sabe que el sector de la construcción civil y de los transportes públicos focaliza la atención de las autoridades. Tratándose de barrios de la periferia, de ‘barrios dormitorio’, la vuelta a la normalidad en la actividad laboral desde primeros de mayo, a través de sucesivas fases de desescalada, podría estar directamente relacionada.

La directora general de Sanidad, Graça Freitas, en la habitual rueda de prensa de este lunes, ha destacado la importancia de seguir los protocolos de aislamiento con los enfermos dentro del hogar y la cuarentena de todos los contactos de proximidad, “es fundamental no trasmitir el contacto dentro de la propia casa, mantener el confinamiento al menos 14 días, durante los cuales, no salir, no salir, no salir”, ha recalcado.

Respecto a las vacaciones y movimientos de los ciudadanos, Graça Freitas ha recordado que “las actuales reglas de convivencia son igual en relación al vecino de al lado, la comarca de al lado o el país de al lado”.

Las autoridades prevén que en la región de Lisboa y Vale do Tejo los números se mantengan “elevados durante los próximos días”.

El estado de calamidad entró en vigor en Portugal el 3 de mayo, sucediendo al estado de emergencia adoptado por el gobierno portugués a mediados de marzo para contener la pandemia, y ha servido de marco para vertebrar la retoma gradual de la normalidad tras el confinamiento.

Desde el comienzo de la pandemia se han realizado 1.082.484 test en Portugal, dando un 6,4% de ellos resultado positivo.

En la última semana, Portugal presenta la segunda peor ratio de Europa por nuevos contagios, 23,2 casos nuevos por cada 100 mil habitantes, sólo por detrás de Suecia. Por otro lado, presenta una de las mejores ratios de letalidad, con 16 fallecimientos en la última semana, la letalidad más baja de Europa después de Irlanda.

Este lunes Portugal alcanza 39.392 casos de contagio de COVID-19 acumulados (259 más que ayer), 1.534 fallecidos (cuatro más en las últimas 24 horas), 25.548 personas recuperadas (172 más). Permanecen hospitalizadas 424 personas (17 más que el domingo), 72 de ellas en cuidados intensivos (tres más que ayer).