Deberíamos hacernos portugueses

     Se preguntan por qué en Portugal fueron mejor las cosas que en España. ¿Por qué?  Para empezar porque allí lucharon unidos contra el virus, demostraron generosidad y altura de miras. La oposición política dijo: No es patriótico ahora atacar al gobierno. A mí nunca me interesaron las patrias, pero si la patria es el conjunto de los que soportamos juntos algo, sí que me apunto. Y brindo por el espíritu portugués.

     ¿Y en España? Aquí no se deja la mezquindad ni un segundo, ni aunque nos hundamos todos. El sectarismo sigue y las separaciones son irreparables. Los territorios se meten unos con otros, las ideologías unas con otras, los grupos unos con otros. Dos españoles están cayendo al abismo y discuten mientras caen. Uno dice: Los dos caeremos y no tiene remedio. Otro dice: Yo tengo mejores zapatos y caeré mejor.

    ¿De quién es la culpa? Del gobierno siempre. Sea cual sea. Supongo que también intervienen los chinos, los extraterrestres e Isabel Pantoja en venganza porque la metieran en la cárcel. Si el gobierno ordena confinamiento exagera, si no lo ordena es negligente, si se corrige es errático, si no cambia nada es inflexible. Haga lo haga siempre lo hará mal.  Se parece a un amigo mío que estaba apestado y nunca tenía razón en nada, dijera una cosa o la contraria.  

    ¿Por qué Portugal? Son algo más elegantes. Aquí cada uno piensa solo en lo suyo. Los ricos solo tienen miedo por su dinero. Pero nadie os va quitar ningún trozo de vuestra nariz de oro, tranquilizaos, seguiréis siendo muy ricos y sin mezclaros. ¿Por qué os asustáis?  Cómo huele a cerrado. Les  vendría bien algo de aliento  portugués, que todos tomaran algo de licor Beirao (“con muito xelo e un pouquiño de limao”)  y se inyectaran generosidad y saudade sensitiva  de Portugal.

ANTONIO COSTA GÓMEZ, ESCRITOR  Consuelo de Arco: Licor beirao portugués