Lunes, 6 de julio de 2020

Bunbury: “La posibilidad de que nos quiten lo poco o mucho que tuviéramos nos paraliza”

Diez canciones para su décimo disco, titulado ‘Posible’ , y que gira en torno a las distintas versiones de uno mismo que hemos dejado pasar 
Bunbury. Foto: EP

Todo es posible después de tiempos de desconcierto e incertidumbre. No era esa la perspectiva con la que Enrique Bunbury (Zaragoza, 1967) miraba al mundo cuando escribió esta decena de canciones, pero ahora pareciera que adquieren renovado significado casi adivinatorio. "Esta serie de eventos inimaginables meses atrás han precipitado nuestras vidas en una dirección que jamás hubiéramos deseado", apunta el aragonés a Europa Press, quien añade: "Siempre hemos tenido las posibilidades a nuestra disposición, pero la posibilidad de que nos quiten lo poco o mucho que tuviéramos nos paraliza en muchos sentidos".

Viene al caso esta reflexión porque el décimo disco de Bunbury se titula, efectivamente: 'Posible' (Warner Music, 2020). Y gira en torno a las distintas versiones de uno mismo que hemos dejado pasar y las infinitas opciones y posibilidades con las que podemos moldear nuestro futuro individual. Es esta una premisa que multiplica exponencialmente las posibilidades, pandemia mediante, y que lleva a Bunbury, ahora que todo ha cambiado y todo es aparentemente posible, a señalar que ahora podemos "reflexionar sobre temas importantes que normalmente" todos posponemos "por la prisa, el estrés y la falta de tiempo". "Así que de entre todo el desastre que ha traído esta crisis, ahora tenemos la obligación de renovar, reconstruir, dudar y edificar", remata.

"Contenemos múltiples opciones y versiones de nosotros mismos, cohabitando con lo que es 'Maya' en el hinduismo. La realidad ilusoria con la que confundimos nuestro verdadero yo", reflexiona al resumir el concepto de las letras del álbum, para luego remachar: "Somos millones de capas de las que nos podemos desprender. Así es el espejo roto que muestra una imagen poliédrica en las fotos del álbum".

Y aún prosigue: "El mundo de las realidades paralelas me parece complejísimo y apasionante. No sé hasta qué punto podemos visitar otras realidades en las que somos y evolucionamos de manera distinta. O cómo funcionará ese universo paralelo en el que aseguran que el tiempo va hacia atrás".

Canción de autor 

Más allá del concepto lírico, llama la atención en 'Posible' cierto abandono del rock grande y acercamiento a la electrónica, aunque después de todo no fue para tanto. "No lo veo como un disco de música electrónica y creo que cualquiera que escuche el género habitualmente, coincidirá conmigo", remarca.

Y agrega con sorna: "Yo lo veo como canción de autor. Y lo pondría junto a toda mi discografía, en el mismo lugar donde estén Dylan, Bowie, Cave... Sé que hay gente que es muy de bistec con patatas y se asusta muy fácilmente en cuanto le ponen una emulsión; pero el mundo ha evolucionado mucho y, quien más quién menos, conoce y ha disfrutado con otros platillos". Concede entonces Bunbury que en este disco "en realidad nada es lo que parece". Así, explica que "no hay prácticamente nada de programación", pues toda la base rítmica ha sido tocada por Ramón Gacías y Quino Béjar: "Hemos tocado y trabajado con sonidos que hemos modificado. Lo mismo que con las guitarras".

"Álvaro Suite en concreto ha trabajado mucho las texturas y hay elementos que no se reconocen como guitarras que sí lo son. Incluso alguno de los saxos. Esa es parte de la magia del disco. Creo que muchos van a sorprenderse cuando nos vean interpretar las canciones en vivo", adelanta.

Sea como fuere, cierto es que 'Posible' es un "disco oscuro" por deseo premeditado de su autor, quien confiesa tener siempre la "impresión de que el resultado es más brillante y esperanzador" de lo que inicialmente tenía en mente. "El misterio, en tiempos de Instagram es algo que considero de valor", apostilla, para declararse después, otra vez, fan de David Bowie o Trent Reznor.

Tiempos de Instagram 

El amor profundo y eterno más allá del primer "impulso" romántico es otro de los asuntos latentes en 'Posible', que canta más a lo "perdurable, al tiempo como medida inequívoca del amor, negando a esos momento puntuales más importante de la que supone un susto".

Abriendo el abanico, en 'Como un millón de dólares' reflexiona también Bunbury sobre aquellos que llegan a Los Ángeles -su ciudad de residencia- "anteponiendo ser una celebridad a desarrollar su propia pasión". "La celebridad hueca no me interesa, pero sí hay otros que se dejan llevar por lo superfluo y lo irrelevante", plantea.

"Sea como sea, al final somos lo que somos. Ni siquiera somos nuestra profesión, ni nuestro país, ni nuestra lengua o nuestra familia. Hay que viajar más profundamente para llega a dar con quienes realmente somos", reflexiona.

Planes

Bunbury tenía previsto presentar este nuevo disco durante todo 2020 por América y Europa, pero sus planes se vieron inesperada y obligatoriamente cancelados, como los de cualquiera. Esto le ha llevado a reagendar toda la gira hasta 2021, evitando deliberadamente todo lo que tenga que ver con una 'nueva normalidad' con la que no comulga en absoluto.

"Estaremos en Latinoamérica en febrero-marzo, en Estados Unidos en mayo-junio y en España y Europa en agosto-septiembre. Lo vamos a coger con muchas ganas y esperamos que el público también", avanza, al tiempo que subraya que no irá "a ver ningún show dentro de un coche, ni con distancia social".

Sobre esto último, remarca que sencillamente esperará como "decisión personal", mientras también subraya que no quiere negar la "oportunidad de que otros lo hagan". "Pero creo que el debate no debería ser cómo nos amoldamos a una situación indeseable, sino como salir de ella", zanja.

"No veo telediarios, ni leo periódicos, como costumbre, para evitar que me contamine el virus de la propaganda y la desinformación", prosigue, admitiendo que es una postura "un poco radical". Pero añade sin dudar: "Es importante cuidar nuestra salud mental y elegir muy bien qué tipo de información te interesa. A mí me gusta estar informado de la cultura, de la música, la poesía, el cine, la pintura... Para mí es alimento para el alma. La política me parece alimento para el enfrentamiento".

¿Y saldremos de esta? No lo duda Enrique, quien cree en la "necesidad de evolución del ser humano" como especie: "Hemos llegado hasta aquí pasando por etapas extremadamente dramáticas de la historia”. Y termina: "Saldremos de esta, no te preocupes. Lo que sí es necesario es proponer y no tener miedo a los debates sobre temas de importancia como la seguridad frente a los derechos básicos, las decisiones sobre nuestra salud y la de nuestros hijos en manos de instituciones, gobiernos y el poder. Y otros temas interesantes. Dejando a un lado la política, la tensión y el pánico".