"Trampantojos" para un fútbol "Covid-19"

             Ante la evidente realidad de que los campeonatos de fútbol se van a jugar (No en todos los países) aunque sin la presencia de aficionados, están apareciendo algunas ideas un tanto peregrinas para “rellenar” ficticiamente esos vacíos irrellenables en ausencia de público. Ese ilusionismo arquitectónico o pictórico se utiliza con frecuencia en las calles de las ciudades ante un edificio derruido, o ante una construcción en curso para simular realidades que se verán en el momento de finalización de dichas obras. Recurriendo al diccionario, conoceríamos que “Trampantojo = Trampa ante el ojo”. 

         Este tipo de ilusionismo trataría de favorecer el mejor ánimo de los futbolistas en el Estadio, poniendo en sus gradas muchas pinturas murales representando “masas” de aficionados con banderas, brazos en alto y con los colores del equipo de casa.  Alguno se ha permitido proponer añadidos de documentos sonoros con ambientes, voces, exclamaciones, gritos de “casi-goles” y, por supuesto, de goles, etc.  Todo un “teatro ficticio” que, para mí, estaría fuera de lugar. En este caso, a lo mejor habría que llamarlo “trampa ante el oído”. Ya sería el colmo de tener grabados determinados “podcasts” con insultos al árbitro, llamadas al recuerdo de sus padres, y acompasado todo a los distintos avatares negativos de la actuación del árbitro.

         En un partido en un país asiático fueron tan creativos que rellenaron las gradas con muñecas sexuales de plástico y tuvieron que dar marcha atrás enseguida puesto que, incluso, en cada muñeca aparecía la “marca” y resultaba vejatorio. Estos trampantojos futbolísticos, para mí, serían “efectos mentirosos” de una realidad a la que las competiciones han tenido que acompasarse ineludiblemente. Ya, incluso, en algún estadio han propuesto unos efectos visuales con público animando que lo llaman “realidad aumentada” justo cuando no existe ninguna realidad. ¿Curioso, no? Ficticio por tanto. Por cierto, el día 17 de mayo vi por televisión el partido Unión Berlín-Bayern de Münich y me sorprendió el buen nivel de juego del partido después del receso por pandemia de los equipos y, en momentos específicos, el Bayern desarrolló un juego excelente de combinación, sin trampantojos técnico-tácticos, en suma, un fútbol muy competido con un excelente nivel. Y eso que no había ninguna “realidad aumentada” salvo el propio juego desplegado por los dos equipos, muy organizado a la vista del aficionado medio.