Miércoles, 3 de junio de 2020

Movilidad muy transitoria.

Cartel de una campaña municipal todavía vigente.

Esta semana Pontevedra ha ganado su séptimo premio internacional por su seguridad vial. Con un modelo de movilidad distinto basado en la persona, que no es lo mismo que peatonalizar sin más. Allí el 80% de la infancia va sola a la escuela, y desde 2011 no muere nadie por el tráfico. Mientras, en Salamanca se conocía el “Plan de Movilidad Urbana Transitorio” del Ayuntamiento, para la vuelta segura a la calle y, supongo, desalentar el uso del coche tras el confinamiento. El nombre da sensación de importante.

Una parte de la Calle de San Pablo se cierra al tráfico eventualmente para ser peatonal. Pero no está claro el motivo para excluir a la zona más estrecha como la de la imagen. Según el Plan de Movilidad toda la calle debería ser peatonal.

El problema para quienes nos gobiernan, es identificar peatonalizar con centro de la ciudad. No han sido capaces de encontrar más posibilidades de cerrar calles total o parcialmente (no necesariamente todo o todos los días) fuera de María Auxiliadora (justo la parte con aceras más anchas), y la cercana terrazolandia de Van Dyck. Y dos trocitos junto al parque de Garrido, ¿anécdota para indicar que saben de la existencia de barrios?.

Era previsible que el Paseo del Rector Esperabé atrajera muchos paseantes, salvo para el Ayuntamiento. Y eso que si hay una calle con experiencia en cierres puntuales al tráfico es esta, antiguo emplazamiento del Rastro.

Básicamente son calles a punto de ser peatonalizadas, o deberían estarlo ya. Falta un trabajo serio en los barrios, y ante la notable reducción de tráfico rodado, han podido hacer cosas con cierta audacia. Aparte de ser inexcusable lanzar el mensaje de no se puede volver al uso del vehículo privado como si aquí no hubiera pasado nada. Pero sobre la bici, y otros vehículos personales, no hay nada. A pesar de conocer la ayuda de la contaminación a la expansión del virus. Y aunque apenas se habla de ello, esta crisis es una expresión clara y evidente del deterioro ambiental del planeta. Si no se ha entendido así difícilmente resolveremos nada de verdad, como la CEOE para la que no hay que cambiar el modelo económico.

Imagen del Plan de Movilidad sobre los plazos para peatonalizar el centro. En negro las calles del Plan Transitorio.

La Calle Ancha, y parte de Ramón y Cajal, cuenta con proyecto de obra para peatonalizar redactado. La Calle de la Veracruz tiene previsto su cierre al tráfico rodado cuando finalicen las iniciadas obras del nuevo Centro de Recepción de Turistas. El resto de peatonalizaciones figuran en los documentos del Plan de Movilidad como actuaciones que deberían estar finalizadas. Sólo el entorno de la Plaza de San Juan Bautista figura como a Largo Plazo ¿quizá eso significa para este Ayuntamiento cuando ya no puedan circular los coches movidos por hidrocarburos?

En algunos lugares han aparecido carteles municipales instando a circular por la derecha. Figura en la Ordenanza de Tráfico y Seguridad Vial vigente. Pero con estas temperaturas, ¿se cumplirá? Eso sí, el desigual reparto del espacio seguirá igual.   

Me parece estupendo ayudar a la economía salmantina con medidas novedosas para esta tierra. Lástima que algunos sectores no gocen precisamente de salarios envidiables. Pero han de tener cuidado con las terrazas, aunque se pongan en las calzadas. En demasiadas calles el espacio para circular caminando, por la acera, mantendrá sus estrechas dimensiones de siempre.

A pesar del conflicto con una parte de catalanes, han de reconocer que suelen tener ideas brillantes en muchas cosas. En este caso parte de la calzada de la Calle del Consell de Cent​ de Barcelona se ha convertido en peatonal, a la izquierda.

Desde luego necesitamos una nueva forma de entender la movilidad urbana, ir más allá de los esquemas actuales. Finalizar ya el Programa de Acción del Plan de Movilidad es un buen camino. Ante la notable caída del tráfico rodado, la ocasión es magnífica para experimentar sus actuaciones más audaces que nunca se materializan. Como la Gran Vía con sus propuestas de sólo para el transporte público, o peatonalización total con carriles bici. O dedicar el Puente de Enrique Esteban al transporte público. Y empezar a revisar el Plan.

También en Barcelona podemos observar como la mayor parte de la calzada de la Via Laietana se transforma en espacio para peatones y ciclistas. Imagen de las “obras” de conversión. 

Y va siendo hora de tener presente el resto de la ciudad, que se ha revelado también inadecuado en esta excepcional situación de crisis sanitaria. Es preciso garantizar la continuidad de todo tipo de circulación con seguridad más allá del coche privado. Pensar en la iniciativa de las “supermanzanas”, de Barcelona o Vitoria, de cara al futuro apunta a una solución interesante. Estoy seguro, por ejemplo, que actividades como la Carga y Descarga agradecerán trabajar en esa línea, estas semanas la desaparición del resto de tráfico debe haber convertido su trabajo en más seguro y cómodo. Y contar con la ciudadanía, claro.

Buscando las anteriores imágenes de Barcelona, me llamó la atención esta. Las bicis de su servicio de alquiler esperan a los usuarios en la calzada de la mismísima Plaza de Cataluña. Las tres fotos de Barcelona proceden del twitter municipal enbicixBCN.