Miércoles, 3 de junio de 2020
Bracamonte al día

“Con el buen tiempo y las ganas que muestra la gente, la reapertura va a ser muy especial”

Al igual que numerosos  compañeros del sector en la ciudad, ultima los preparativos en su establecimiento para recibir desde este mismo jueves a sus clientes, volviendo a una actividad interrumpida desde el 14 de marzo
José María Manzano ultima los preparativos para reabrir al público su estabecimiento
“Empezamos de cero, es una reapertura de verdad, sin saber cómo va a ir la situación ni cuántos trabajadores tendremos. Es arrancar como si todo fuera nuevo”. Con esta reflexión y sin esconder los lógicos nervios del momento se muestra José María Manzano, gerente del Bar-Cafetería El Molinillo, quien como el resto de sus compañeros de gremio, trabaja a destajo para preparar sus instalaciones de cara a la vuelta a la actividad, ya posible desde el pasado lunes con la llegada de la fase 1 de la desescalada.
 
Un esfuerzo que está viviendo con inquietud, buscando adaptar al máximo su establecimiento y la terraza a la nueva realidad sanitaria, para recibir desde este mismo jueves a todos sus clientes, ofreciendo el servicio garantizado frente a los muchos riesgos que aún tiene el coronavirus, a la vez que lidiar con los importantes tiempos de espera que se mantienen para la adquisición de las protecciones necesarias.
 
Para acomodarse a las medidas instauradas por el Ministerio de Sanidad, José María explica que ha dotado a su negocio de dispensadores de gel hidroalcolico para colocarlos en las paredes y ha reconvertido una antigua cocina que usaba de despensa en un espacio de taquillas para que todos sus trabajadores tengan un lugar individual donde guardar sus cosas y mantenerlas desinfectadas. A todo ello suma los elementos que ya van a ser habituales en su día a día laboral, como son mascarillas, pantallas protectoras o geles.
 
La terraza contara con un importante control, ya que se usaran desinfectantes para cada mesa y sillas, dentro de un procedimiento que se realizara de manera continua, mientras el acceso al baño podrá llevarse a cabo de manera individual y siendo obligado el uso de los geles hidroalcoholicos a la entrada y la salida, además del habitual lavado de manos.
 
Todas estas medidas se van a ver complementadas por la instalación de una maquina homologada de ozono, que se activara cada noche tras cerrar el establecimiento, para conseguir así un local libre de Covid-19 y una mayor seguridad sanitaria.
 
“Con el buen tiempo y las ganas que muestra la gente la reapertura va a ser muy especial” asegura José, quien se muestra cauto también sobre la evolución de un verano que ya está llamando a la puerta. “Es muy difícil hablar de cómo podrá venir, pero lo importante es volver al trabajo y a una cierta normalidad para todos. Ahora es vital la responsabilidad de cada uno y extremar las precauciones para no retroceder” asegura.
 
Estos procedimientos son ejemplo de lo que se está viviendo en decenas de establecimientos hosteleros de la ciudad en estos días, ultimando todos los preparativos para volver a subir sus cierres esta misma semana, ayudados también por las altas temperaturas, que a buen seguro favorecerán la nueva vuelta a la actividad.