Miércoles, 3 de junio de 2020

Gloria y honor a los héroes del Regimiento de Especialidades de Ingenieros nº 11...

Salamanca desconoce la historia del Regimiento de Especialidades de Ingenieros  que lleva el nombre de su ciudad por todo el mundo. Este domingo 17 de mayo de 1844 se creó el III Batallón del 1º Regimiento de Ingenieros del que coge la antigüedad el actual regimiento. Por Real Decreto de 6 de junio de 1860 se creó el 2º Regimiento de quedando los Regimientos con dos Batallones cada uno. Se organizó con el tercer Batallón citado y con otro reclutado al efecto, compuestos ambos por seis Compañías: una de Pontoneros, otra de Minadores y cuatro de Zapadores, dándosele plaza en Madrid.

Durante el tiempo que el tercer Batallón formó parte del Regimiento, desde 1844 a 1860, hasta que se formó con éste el 2º Regimiento de Ingenieros, diversas Unidades del Regimiento participaron en los siguientes hechos de armas como la Intervención en los Sucesos Revolucionarios de 1848; la Expedición a Italia 1849-1850, bajo el mando del General Fernández de Córdoba, y en la que intervino una Compañía, la de Minadores del segundo Batallón; la Campaña de Marruecos 1859-1860 en la que participaron las 18 Compañías del Regimiento, y en las que conciernen al III Batallón que participaron en las batallas de Los Castillejos y Wad-Ras.

La conjura progresista contra el Gobierno de Narváez tuvo su expresión más radical el 7 de mayo de 1848, en que las fuerzas del Regimiento de Infantería “España” se levantaron ocupando la Plaza Mayor de Madrid. El General Lersundi les atacó con bravura, estando entre las fuerzas participantes el III Batallón del Regimiento de Ingenieros, que tuvo una destacada y meritoria actuación. Falleciendo en estos sucesos el Capitán Casellas, del Cuerpo, y tuvo una heroica actuación el Teniente D. Ignacio Halcón Mendoza, que penetró valerosamente en la plaza al mando de los 24 hombres de su Sección, enfrentándose a un numeroso enemigo y soportando un nutrido fuego que le causo 15 bajas. Su acción, con la de otras fuerzas hizo posible el fracaso de los sublevados, y por esta acción se le instruyó juicio contradictorio, que se resolvió positivamente, concediéndosele la Cruz Laureada de San Fernando de 2ª Clase, primer laureado del REI nº 11. Años más tarde la Reina Isabel II concedería la corbata de la Real Orden de San Fernando, el 21 de septiembre de 1847, a las banderas de los tres batallones del Regimiento Real de Zapadores Minadores.

En la Expedición a Italia, el Papa Pío IX, recompensó a la Bandera del II Batallón del entonces único Regimiento de Ingenieros, con la concesión de la Corbata de la Orden Piana, en agosto de 1850. Posteriormente una Real Orden de 21 de mayo de 1875, amplió el derecho al uso de esta corbata, la Bandera del I Batallón del 2º Regimiento.

Declarada la Guerra de Marruecos, el 22 de octubre de 1859, se organizó un Ejército de 40.000 hombres bajo las órdenes del General Leopoldo O’Donnell, formado por cuatro Cuerpos de Ejército, mandados por los Generales Echagüe, Zavala, Ros de Olano, y Prim. Desde el desembarco en Ceuta, en los primeros compases de noviembre, las Compañías de Zapadores se dedicaron a fortificar la plaza, y derrotados los moros por la acción del Serrallo el 19 de dicho mes, terminaron la línea de reductos del campo exterior, hasta que iniciado el avance el 1º de enero de 1860, y ganada por el General Prim la célebre Batalla de Los Castillejos. Las Compañías mencionadas en combinación con las tres de Pontoneros, una por Batallón, se dedicaron a abrir el camino que debía seguir la Artillería, y a los cometido propios que llevaba consigo el avance del Ejército.

Durante toda la Campaña las Unidades de Ingenieros llevaron los útiles y las cajas de herramientas que sirvieron, al no poderse utilizar el material reglamentario de puentes, para la realización de las numerosas obras que se vieron obligadas a construir. La Compañía de Pontoneros del III Batallón, habilitó de forma provisional el camino del Serrallo al reducto Liniers y construyó un pontón para dar paso a las aguas de las vertientes de la derecha del camino. También tuvo que facilitar el paso a la Artillería a la Playa de Los Castillejos. Los Pontoneros del II y III Batallón, consiguieron el día 12 de enero construir un espigón de 6 metros de longitud y 6 de anchura a través del río Asmir, que utilizaron las demás Armas.

El día 16 se abrió paso al Ejército, con toda la Artillería, por los desfiladeros y las formidables posiciones de Cabo Negro; construyendo los Pontoneros de los tres Batallones un dique de 100 metros de longitud por 3 de anchura a través del río El-Lil, que quedó terminado a las doce de la mañana del día 17, cruzando toda la Infantería del Ejército de Operaciones que tomó las posiciones de Torre Martín y de la Aduana de Tetúan. Después las Compañías  de Ingenieros construyeron los fuertes de Polvorín, Aduana, y Estrella, además de las trincheras entre estos dos últimos.

A partir de la entrada, en febrero, de nuestras fuerzas en Tetuán, los Pontoneros del III Batallón continuaron en el Cuartel General para ponerlo en comunicación con Tetuán, la Aduana y los campamentos de los Cuerpos de Ejército, construyendo caminos en todas direcciones y cinco pontones sobre la calzada de Tetuán, con material de circunstancias, que resistieron el paso constante de las tropas, Artillería y carruajes de la Administración militar, durante la permanencia del Ejército en dicha plaza.

Terminada la Campaña con la victoria de Wad-Ras el 23 de marzo, marcharon a Ceuta las Compañías de Pontoneros del I y III, quedándose en Tetuán con el Ejército de ocupación las 2ª, 3ª y 4ª, y la de Minadores del I Batallón; y en el Cuartel General las 2ª y 3ª del III Batallón. Durante la breve y penosísima campaña, cinco meses, el Regimiento de Ingenieros, único existente, que asistió a las Batallas de Castillejos, Tetuán y Wad-Ras, y combates del 6, 8 y 14 de enero, perdió cinco oficiales y 229 efectivos de tropa, siendo la mayor parte de bajas producidas por el cólera y el paludismo, al trabajar en terrenos encharcados y con durísimos temporales.

La Guerra de Africa puso de manifiesto la escasa proporción de fuerzas de Ingenieros. Conclusión que el General Prim, al ser nombrado Director General de dicha Arma, propuso a SM la Reina Isabel II el que se crease un nuevo Batallón de Ingenieros que junto al III Batallón del Regimiento existente pudo organizarse, por RD de 6 de junio de 1860, el 2º Regimiento de Ingenieros del que sigue la historia el actual Regimiento de Especialidades de Ingenieros nº 11 sito en Salamanca cuya fecunda historia siguió y sigue dando sus frutos. Gloria y honor a sus héroes.