Miércoles, 3 de junio de 2020

Este año, san Isidro labrador, sin besana

Hoy, 15 de mayo, festividad de san Isidro. El campo está florido y hermoso, yo diría como casi nunca. Pocas veces, se ha visto el campo con los pies entallados y las espigas flotantes, bien estiradas y casi lozanas, en el mes de abril y principios de mayo. El refrán tenía la culpa: “En  abril las aguas caben en un barril”: Sin agua, la planta ni crece ni abollece.

En cambio, el año del bicho creará historia. Ha arrastrado consigo mucho bien, y se marchará tan contento, como si nunca hubiese roto un plato; sin embargo, la madre naturaleza es otra cosa, pues ha sido muy condescendiente y generosa con nosotros, No va a ser todo malo, pues nosotros somos muy buena gente. Yo diría, (sin ser profano), que los labradores son mucho más serios y responsables que lo fue san Isidro, pues, mientras el Santo abandonó la yunta para rezar, los agricultores de este mundo cultivan la tierra rezando sin soltar la mancera.

Este año también pasará a la historia, porque no nos ha sido posible sacar al Santo a dar una vuelta a la besana; ni le hemos podido honrar con la misa; ni los labradores han podido disfrutar del ágape de después de misa. Este año san Isidro se ha tenido que conformar con el encendido de una vela o candileja; y el labrador, con el vinillo y el pincho de su cosecha.

Los agricultores todos tienen tanta fe y confianza en la lealtad de Santo madrileño, que, cada año, le renuevan el título de su abogado fiel.