Domingo, 12 de julio de 2020

El discurrir y el discurso de las vías pecuarias - 34

Trashumancia historica. España – Portugal 

Es a partir de la Edad Media cuando se encuentra documenta- ción de diversas incursiones de naturaleza trashumante entre Portugal y España en ambos sentidos, antes de fijar fronteras. En esta época tanto en España como en Portugal los movimientos tras- humantes tenían una importancia económica y social significativa en territorios constituidos por sociedades marcadamente rurales.

Hoy día este movimiento es residual: los criadores de gando portugués (merino portugués) de la Associação Nacional de Criadores de Ovinos da Serra da Estrela (ANCOSE), suben a los agostaderos de la montaña leonesa, mientras que los ganaderos de Huelva que poseen “lenderias” en la zona del Alentejo las utilizan aún.

Citaremos algunas de las referencias históricas de la entrada de ganados portugueses en los territorios de Castilla y viceversa:

En 1282 La Orden de los Templarios de Castilla autoriza a los rebaños de Vila Nova do Freixo a pastar en todos los terrenos de la Orden, que eran por entonces:

  • En la provincia de León: Ponferrada, Pieros-Rabanal del Camino, Villapalmaz, Toral de los Guzmanes.
  • En la provincia de Zamora: Villárdiga, Pajares de la Lampreana, Tábara, Carbajales de Alba, Alba de Aliste, Zamora, Alcañices, Toro, Benavente, Villalpando.
  • En la provincia de Soria: San Juan de Otero.
  • En la provincia de Palencia: Villasirga (Villalcazar de Sirga).
  • En la provincia de Salamanca: Salamanca, Ciudad Rodrigo.
  • En la provincia de Cáceres: Alconétar.
  • En la provincia de Badajoz: Jerez de los Caballeros, Fregenal de la Sierra, Capilla, Valencia del Ventoso.

Es en 1436 cuando las Cortes de Évora autorizan a los pastores a ir a pastar a Castilla. La legislación portuguesa contemplaba, que para aumentar la calidad del ganado nacional los arrendatarios (castellanos) pagasen los pastos con ganado.

Con diferentes Órdenes Reales en los tiempos de Alfonso V el Africano (1438-1477) o Manuel I de Portugal (1495-1521) se crea la figura de Alcaide das Sacas do Gados, funcionario que identificaba a los ganados que procedían de una parte u otra de la Raia y controlaba que los ganados portugueses pastasen solamente a cinco leguas de la raya; con este control impedían la salida y regreso del ganado.

Entre los siglos XIV y XV los ganados de Galicia (Norte) entr  aban en Abril por el Miño y Tras os Montes a través de los territorios de Monção, Melgaço, Chaves y Monforte de Rio Livre en dirección a los pastos de Castro Laboreiro. Por el Noroeste, a través de Miranda do Douro, desde Extremadura entraban por el Alentejo a través de Marvão, Elvas, Olivença y Campo de Noudar en dirección a Moura, para llegar a los pastos de Campo de Ourique. En la región de la Beira Interior Alta entraban por Sabugal a numerosos pastos de la Serra da Estrela.

La Mesta gozaba de muchos privilegios en el control de pastos de Portugal, debido a la gran influencia que los diferentes reyes españoles tenían en la monarquía portuguesa. En la Serra da Estrela, pueden verse los restos de una ropería de la Mesta, compartida con diferentes órdenes religiosas.

Con la independencia en Portugal en 1640 fueron expulsados los rebaños españoles de sus pastos tradicionales y del paso por las vías pecuarias portuguesas.

La decadencia de la Mesta en España supuso perder los privilegios de la misma también en los pastos portugueses, y fueron ganaderos particulares los que residualmente costearon el alquiler de los mismos. Todavía en 1788 hay referencias en las que encontramos la existencia de rebaños procedentes de Segovia en Monsaraz, donde se mantiene el topónimo de Pego do Sorianos y la designación de Salamanquiz o Salamanquinos en memoria de los pastores salmantinos del siglo XV.

Con las invasiones napoleónicas la inestabilidad vivida tanto en España como Portugal, acaba con estas prácticas transfronterizas que dejan de efectuarse hasta la desaparición actual