Miércoles, 28 de octubre de 2020
Béjar al día

El Ayuntamiento de Béjar sigue sin concretar cómo hará la compra y distribución de mascarillas

Guijuelo comienza a repartir 40.000 mascarillas entre un censo de 6.000 habitantes, mientras en Béjar no se han comenzado a comprar las 10.000 que la Alcaldesa anunció

El Ayuntamiento de Béjar no ha comenzado a comprar los anunciados equipos de protección individual

Volvemos a recurrir al Ayuntamiento de Guijuelo para comparar la gestión que se está haciendo de la crisis del coronavirus, y aunque haya quien diga que las comparaciones son odiosas o que el consistorio de Guijuelo es más rico, la realidad es que Béjar ha tenido el año pasado un superávit de 725.000 euros, de los que la Alcaldesa sólo ha destinado el 20 % a paliar los efectos de esta crisis y además con dudosa eficacia, puesto que parece que ni va a poder pagar los recibos de suministros a los autónomos y pymes y tampoco se ha puesto en marcha la inversión de los 20.000 euros en la compra de mascarillas para la población, por tanto no se trata de una cuestión de dinero, o de ayuntamientos más o menos ricos, sino de una cuestión de capacidad de gestión y de trabajo.

Los hechos son que el alcalde de Guijuelo, Roberto Martín, de forma muy previsora, desde el principio compró equipos de protección que repartió en la residencia de mayores de la localidad, donde no ha habido ningún positivo en COVID-19, y continuó comprando y almacenando, mascarillas y guantes que estos días ha empezado a repartir entre los vecinos de sus pedanías y llegarán a todos los habitantes del pueblo; en total unas 40.000 mascarillas para un censo de 6.000 vecinos, e incluso se ha tomado la medida de eximir a los bares y restaurantes del pago de la tasa de terrazas hasta 2.021.

En Béjar, por el contrario, los 20.000 euros del citado superávit que el Ayuntamiento ha anunciado que se destinarían a la compra de material de protección individual, concretamente según la Alcaldesa, a la adquisición de 10.000 mascarillas, aún no se han comenzado a invertir. La idea de este Ayuntamiento es comprar mascarillas reutilizables, no FPP2, que a estas alturas ya sabemos que son las realmente eficaces, y además irán destinadas en primer lugar al personal del consistorio, cuando se levante el confinamiento, y el resto del stock se repartirá entre personas que no puedan comprarlas en las farmacias, desconocemos con qué criterios se hará dicho reparto y también si les llegarán a los niños que el próximo domingo podrán salir a la calle.

Ante la falta de capacidad organizativa del Ayuntamiento de Béjar, ha sido la iniciativa particular de los talleres bejaranos dedicados a la confección, la que ha tomado las riendas en la fabricación de estos equipos de protección individual y de la homologación de los tejidos y ha sido una empresa privada la que ha adquirido maquinaria para hacer mascarillas de forma industrial.

Resulta bastante desalentador el panorama que se avecina en Béjar, ante una gran incertidumbre en el futuro próximo y sin que se estén preparando planes organizativos de cara desconfinamiento; de nuevo la ciudad no se está preparando para la desescalada, para la apertura de los negocios y el posible regreso del turismo, que aunque se espera lento, tampoco es descartable que el campo y la naturaleza se conviertan en grandes atractivos para las personas de las ciudades que quieran huir del confinamiento hacia lugares poco masificados y con numerosos recursos naturales.